Inktober rosa: tatuadora de Toluca regala su arte para sanar las cicatrices del cáncer de mama

Como parte de las actividades del "Octubre Rosa", la artista del tatuaje Marissa regala piezas artísticas en Toluca a mujeres sobrevivientes de cáncer de mama para cubrir cicatrices de mastectomías.

Marissa "Bad Mermaid Ink" realiza una evaluación médica previa antes de colocar los diseños en la piel de las pacientes. | Foto: AFP
Estado de México /
Únete al canal de Milenio

Con el propósito de apoyar en la recuperación emocional de mujeres sobrevivientes de cáncer, la artista del tatuaje, Marissa, conocida como Bad Mermaid Ink, regala durante octubre piezas artísticas que no solo adornaron sus cuerpos, sino que también fortalecen su autoestima.

La tatuadora originaria de Toluca, Estado de México, trabaja en su propio estudio y, como contó a MILENIO, desde hace años ha impulsado esta campaña como parte del “Octubre Rosa”, mes que busca concientizar sobre los riesgos del cáncer en mujeres.

“Estoy regalando tatuajes a las mujeres que hayan tenido cáncer de mama, principalmente para cubrir cicatrices o alguna marca que les haya dejado… más que nada para que ellas se sientan mejor con sus cuerpos, porque al final es una enfermedad que les cambia mucho el cuerpo y más como mujeres.

Un diagnóstico tardío llegó a cambiar su vida

Karen Rodríguez es una clienta que recibió un tatuaje. Su historia es particular, porque es sobreviviente de la enfermedad; sin embargo, está consciente de que el peligro no se ha ido del todo.

En 2018 tenía 26 años y empezó a manifestar síntomas; sin embargo, los médicos vieron poco viable que sufriera de algún tipo de cáncer, toda vez que no tenía antecedentes, no estaba en edad y tampoco cumplía con algunos otros supuestos.

Te recomendamos
¿Será posible vivir hasta los 200 años?

Se insistió en que continuara con los análisis y, tras nueve meses de investigaciones, le diagnosticaron el padecimiento.

Su camino no fue sencillo, toda vez que en ese momento vivía en Puebla y el sistema de salud en aquella entidad no era el mejor, por lo que parte de su tratamiento tuvo que hacerlo en la Ciudad de México.

“Cuando me lo diagnosticaron, yo llegué con una etapa 3A, entonces, como pasó cierto tiempo en lo que me dieron un diagnóstico por la edad, llegué en una etapa avanzada. Pasé por ocho quimioterapias, la mastectomía radical de lado derecho, 25 radios y 16 complementos de radioterapia y de ahí 5 años con medicamento que se toma diario e inyecciones hormonales durante cinco años”.

Hoy es madre, fuerte y sobreviviente, pero sobre todo consciente de su cuerpo, de su misión en la vida.

El 5 de noviembre de 2025 le dieron su alta y, como parte de la experiencia, decidió tatuarse el cuerpo. Le fue mostrado el diseño, colocado el stencil sobre el cuerpo, se midió la pieza y eventualmente fue tatuada cerca del pecho, la zona que más se vio afectada en su cuerpo.

Eligió la frase “kintsugi”, que es el arte japonés de reparar con oro.

“Yo buscaba algo conmemorativo y, bueno, la frase que yo me tatué es de un arte japonés en donde se resaltan las cicatrices y, pues, esta frase también nos habla de que todos tenemos cicatrices y no todas van a ser iguales, entonces simplemente nosotros tenemos que tomar eso malo que nos ha sucedido en nuestra vida y convertirlo en algo positivo”.

Tatuajes con causa que mejoran la autoestima

Marissa prácticamente regala esos tatuajes, los cuales pueden ser elegidos por los clientes. Todo el equipo es cuidadosamente seleccionado, pero sobre todo se hace una evaluación previa para que el decorar el cuerpo de sus clientes no simbolice un riesgo en su tratamiento o recuperación.

Si bien un tatuaje parece ser un ejercicio de carácter estético, lo cierto es que va más allá, toda vez que abona al fortalecimiento psicológico de las pacientes, ya que algunas de ellas son sometidas a mastectomías, es decir, les quitaron el seno, un tratamiento altamente efectivo en la mayoría de los casos, pero invasivo y que deja secuelas, no solamente físicas, sino también emocionales.

“No les voy a quitar la cicatriz o no les voy a quitar las marcas que les dejó, pero si ellas pueden verse ya no solo una cicatriz fea, sino una cicatriz de un proceso que realmente no fue nada agradable, pues qué mejor que ayudarlas. La satisfacción que me deja cómo se van ellas. Ellas se van muy felices, se van contentas, realmente les brillan los ojos”.

“Octubre Rosa”, el mes que busca concientizar sobre los riesgos del cáncer en mujeres. | Foto: Archivo

​Cadena de favores

En el caso particular de Marissa, recibe apoyo de la marca “INK Market”, quienes al saber de su causa hicieron entrega de cartuchos, tintas, material de curación, entre otras herramientas y utensilios para que pueda ayudar a más pacientes.

Consideran que se trata de un ejercicio en el cual se suman las buenas acciones en beneficio de las personas.

Aunado a ello, Karen llegó gracias a su trabajo publicado en redes sociales. Si está interesado en tener un tatuaje, es sobreviviente de cáncer de mama o alguno de sus familiares o conocidos, puede ponerse en contacto con la artista a través de redes sociales con el usuario “@badmermaidink”.

“Es totalmente gratuito, yo lo único que les pido es que me muestren su alta, porque, pues, obviamente ya les dan sus indicaciones, lo que pueden hacer”.

AH

  • Mario C. Rodríguez
  • mario.rodriguez@milenio.com
  • Lic. en Comunicación y Maestrando en Periodismo Político. Reportero en MILENIO Estado de México desde 2018, ahora corresponsal en Edomex. Política / Movilidad / Obras / Seguridad

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite