Cuando se habla de bebidas mexicanas, el tequila suele ser el primero que viene a la mente, pero ¿Qué pasa con todas aquellas preparaciones que forman parte de la vida cotidiana y de las tradiciones de distintas regiones del país? Algunas incluso tienen al maíz o a los procesos de fermentación como protagonistas.
México cuenta con una amplia variedad de bebidas tradicionales que reflejan la diversidad de sus ingredientes y de sus culturas. La UNAM ha documentado distintas preparaciones fermentadas, mientras que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha registrado la importancia del maíz en bebidas como el atole y sus numerosas variantes.
Del maíz al agave: bebidas que forman parte de la tradición mexicana
Aguas frescas. La horchata, el agua de jamaica y la de tamarindo son algunas de las preparaciones más populares en México. Aunque la horchata tiene antecedentes históricos fuera del país, con el paso del tiempo se incorporó a la gastronomía mexicana y adquirió sus propias variantes.
Atole. El maíz es el ingrediente fundamental de esta bebida de consistencia espesa. De acuerdo con investigaciones difundidas por el INAH, existen numerosas variedades de atole que pueden incorporar ingredientes como cacao, frutas, semillas y otros productos regionales.
Tejuino. Esta bebida elaborada a base de maíz y sometida a fermentación tiene una fuerte presencia en estados del occidente de México, particularmente en Jalisco. Suele consumirse fría y puede acompañarse con limón, sal o hielo.
Tepache. Una de las versiones más conocidas actualmente se prepara mediante la fermentación de la cáscara y otras partes de la piña. La UNAM también ha documentado antecedentes de preparaciones de tepache elaboradas con maíz.
Pulque. El llamado “néctar de los dioses” se obtiene mediante la fermentación del aguamiel extraído del maguey. Su consumo está ligado a una larga tradición en diferentes regiones del país y forma parte de la historia de las bebidas fermentadas mexicanas.
A esta lista se suman otras preparaciones regionales, como pozol, tesgüino y colonche, también documentadas por investigadores de la UNAM dentro de la diversidad de bebidas fermentadas tradicionales de México.
Y sí, también están los destilados
El tequila es quizá el embajador más conocido de esta tradición, pero no está solo. Mezcal y bacanora también forman parte de la diversidad de bebidas elaboradas a partir del agave.
La Secretaría de Agricultura señala que estos productos cuentan con características y Denominaciones de Origen diferentes. El tequila se produce a partir del agave azul en las regiones autorizadas; el mezcal puede elaborarse con distintas especies de agave y el bacanora tiene su zona de Denominación de Origen en Sonora.
Por eso, hablar de bebidas tradicionales mexicanas implica mucho más que mencionar tequila y mezcal. Detrás de cada preparación hay ingredientes, técnicas y costumbres que muestran la diversidad cultural y gastronómica de México.
JCM