Los familiares de la joven Noemí del Carmen Álvarez Martínez —mejor conocida como Mimí— hicieron un llamado urgente a las autoridades para dar con su paradero, pues el primero de abril terminó su jornada laboral a las 10:00 a.m. y no regresó a casa.
Ana de Jesús Álvarez Martínez, hermana de Noemí, relató que la joven de 32 años llevaba ocho años trabajando en la colonia Arbide y que actualmente su jornada laboral era nocturna, cuidando a una mujer de la tercera edad con alzhéimer.
Además, informó que han sido víctimas de llamadas de presunta extorsión, ya que, debido a que compartieron su número para obtener información sobre el paradero de su hermana, han recibido amenazas exigiéndoles dinero para el supuesto rescate de Noemí. Se presume que las llamadas provienen de Colombia; por ello, la Fiscalía les recomendó no realizar depósitos y hacer caso omiso a esos mensajes.
"No he dormido; estoy muy inquieta. Escucho cualquier ruidito y me altera, porque luego luego me despierto. Yo no acostumbraba a tener mi celular cerca, la verdad, pero ahorita duermo, prácticamente, con mi celular en la mano", comentó.
La joven salió de casa alrededor de las 6:30 p.m. del 31 de marzo. Al día siguiente, terminó su turno y dejó a la mujer de la tercera edad en manos de la otra compañera de trabajo, quien comenzó a laborar una vez que Noemí se retiró de la casa.
Noemí debía regresar al trabajo a las 5:00 p.m. para continuar con su jornada hasta el día siguiente, pero nunca llegó. "Dieron las 6 de la tarde, y ya empezaron a preocuparse", aseguró Ana de Jesús Álvarez.
La rutina de Noemí consistía en trabajar por la noche, llegar a su casa a dormir, comer y regresar al trabajo:
“Ellos (Fiscalía) me dicen como que yo les dé información de un carro o algo, pero ella no traía carro; ella era de usar plataformas digitales, o se venía en el camión. Siempre llegaba y se dormía, se levantaba como a las dos y media; se arreglaba, comía y se iba”, detalló.
Ante esto, sus familiares hacen un llamado a la ciudadanía y a las autoridades para que se agilicen los procesos de investigación, pues la incertidumbre los carcome.
"Esperamos en Dios que esté bien, pero necesitamos una noticia de algo... Que tal vez está bien... Qué dónde está... Algo que nos pudieran decir", comentó Ana de Jesús, visiblemente desesperada.
Los familiares han colocado carteles de búsqueda en la zona centro y sus alrededores, caminando por las calles en busca de alguna señal, pero hasta ahora no han encontrado nada.