La muerte de Chris Hernán Pérez Rentería, un joven de 24 años que falleció después de ser detenido a las afueras de un bar en Torreón, ha generado una profunda conmoción social y una serie de cuestionamientos hacia la actuación de las autoridades municipales.
Para sus padres, Guadalupe Pérez Rentería y Juan Carlos Gallegos, el caso está plagado de vacíos, inconsistencias y omisiones que hasta ahora no han sido aclaradas de manera satisfactoria.
Este miércoles, Chris Hernán fue despedido por familiares, amigos y conocidos en un panteón al oriente de la ciudad. Entre coronas florales, globos blancos y al ritmo del mariachi, cientos de personas acudieron a darle el último adiós.
La escena contrastaba con la indignación y el dolor que su familia arrastra desde la madrugada del domingo, cuando comenzó un viacrucis que culminó con la muerte del joven.
El festejo que terminó en tragedia
Guadalupe Pérez recordó que su hijo salió la noche del sábado 18 de enero para celebrar su cumpleaños número 24 en el bar Mister Rabbit, ubicado en Torreón.
Aunque ella le pidió que no fuera, Chris Hernán decidió reunirse con sus amigos. A través de redes sociales, su madre confirmó el lugar al observar historias que el propio joven publicó esa noche. Sin embargo, nunca regresó a casa.
La mañana siguiente, un mensaje enviado a un sobrino alertó a la familia: alguien le avisaba que Chris Hernán estaba detenido. Ante la incertidumbre, Guadalupe acudió primero a las antiguas instalaciones de detención municipal conocidas como La Colón. Al enterarse de que ya no operaban ahí, se trasladó a la nueva sede del Tribunal de Justicia Municipal (TJM), ubicada sobre la calle Artes Gráficas.
“Llegué a una ventanilla y pregunté si mi hijo estaba detenido. El señor que me atendió sacó su celular, me mostró una fotografía y me dijo: ‘Señora, éste es su hijo’. En la imagen se veía solo, agarrado de los barrotes, sin nadie más en la celda”, relató Guadalupe.
Minutos después, el mismo funcionario le informó que Chris Hernán había sido trasladado a la Cruz Roja debido a una herida en la nuca de aproximadamente cuatro centímetros de profundidad. La noticia no solo la sorprendió, sino que despertó las primeras dudas sobre la actuación de las autoridades.
“Si mi hijo estaba detenido y tenía una lesión así de grave, ¿por qué lo mandaron solo al hospital?, ¿por qué no fue acompañado por un médico o por la autoridad correspondiente?”, cuestionó.
Ingresó como desconocido a la Cruz Roja
Al llegar a la Cruz Roja, la familia se encontró con una situación devastadora. Chris Hernán había ingresado en calidad de persona no identificada, ya que no portaba documentos oficiales. Para ese momento, el joven estaba intubado y su estado de salud era crítico.
“La doctora me dijo que llegó en condiciones fatales, que no reaccionaba, que las pupilas ya estaban dilatadas. Ellos hicieron su trabajo, lo atendieron de inmediato, pero mi hijo ya estaba muy mal”, relató la madre.
Guadalupe insistió en que nadie del Tribunal de Justicia Municipal ni personal médico lo acompañó durante el traslado, a pesar de que se trataba de una persona bajo custodia.
“No entiendo por qué el médico legista no fue con él en la ambulancia, sabiendo que no llevaba identificación y que su estado era grave”, reprochó.
¨Agonía sin explicación"
Horas después, ante la gravedad del traumatismo craneoencefálico, Chris Hernán fue trasladado al Hospital General de Torreón. Ahí, médicos confirmaron a la familia que se trataba del paciente más grave del nosocomio. Pese a los esfuerzos médicos y a la posibilidad de una intervención quirúrgica urgente, el joven falleció la noche del lunes 19 de enero.
Para sus padres, el dolor se agrava por la falta de información clara sobre lo ocurrido entre el momento de su detención y su ingreso al hospital.
“No hay un solo documento que nos diga qué pasó con nuestro hijo, a qué hora lo detuvieron, cómo se lesionó o quién era responsable de cuidarlo”, reclamaron.
Inconsistencias y objetos desaparecidos
Entre las principales irregularidades señaladas por la familia está la ausencia de un reporte inmediato al Ministerio Público, así como la falta de un dictamen médico claro emitido por las autoridades municipales antes del traslado a la Cruz Roja.
Además, Guadalupe denunció la desaparición de algunas pertenencias personales de su hijo, entre ellas una gorra que Chris Hernán llevaba puesta y que aparece en un video difundido en redes sociales a las afueras del bar Mister Rabbit. Dicho video, afirmó, es clave para la investigación, ya que muestra al joven consciente y sin lesiones visibles al momento de ser entregado a los elementos de Seguridad Pública.
“Mi hijo no era un perro. No mataron a un perro. Era un ser humano”, expresó la madre con la voz quebrada, aún en el panteón donde acababa de sepultarlo.
“No hay perdón, solo exigimos la verdad”
La madre del joven negó categóricamente haber otorgado algún tipo de perdón, como se difundió en páginas apócrifas y redes sociales. También pidió que el caso no sea politizado.
“¿Perdón de qué? Yo nunca he negociado nada con nadie. Yo no quiero pleitos, no quiero guerras políticas. Solo quiero saber la verdad de lo que pasó con mi hijo”, sostuvo.
Aclaró que no ha utilizado sus redes sociales para atacar a funcionarios o instituciones, sino únicamente para exigir respuestas y justicia.
“Mi exigencia es legítima. Mi hijo está bajo tierra y alguien tiene que responder”, dijo.
La denuncia y la intervención tardía
La familia aseguró que desde la Cruz Roja no se dio aviso inmediato a la Fiscalía General del Estado de Coahuila (FGEC).
Fue hasta que Chris Hernán ya se encontraba en el Hospital General cuando un agente del Ministerio Público, que acudía a atender otro caso, se percató de la situación y comenzó a tomar declaraciones.
“Ese agente no iba por mi hijo, iba por otro asunto. Fue hasta que lo vio que empezó a preguntar y ahí fue cuando nos dijeron que teníamos que presentar la denuncia”, explicó Guadalupe.
Del festejo al arresto
De acuerdo con versiones recabadas por MILENIO, los hechos ocurrieron entre la noche del sábado 18 y la madrugada del domingo 19 de enero. Chris Hernán acudió con amigos al bar Mister Rabbit y, al momento de pagar la cuenta, el grupo no reunió el monto requerido.
Tras un conflicto con el personal del establecimiento, se solicitó la presencia de una patrulla para evitar que la situación escalara.
Testimonios y publicaciones en redes sociales indican que el joven salió por su propio pie del bar, sin lesiones visibles, cuando fue entregado a elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal.
Un video difundido en plataformas digitales muestra a Chris Hernán consciente, estable y vistiendo la misma ropa, incluida la gorra, que su madre reconoció.
Sobre el caso, Pablo Uribe, presidente de Abarca (Asociación de Bares, Restaurantes y Cantinas del Centro de Torreón), expresó condolencias a la familia y dio a conocer la postura del sector.
Explicó en entrevista para MILENIO que alrededor de la 1:30 de la madrugada, cerca de la hora de cierre, se envió la cuenta a la mesa donde se encontraba Chris Hernán con sus amigos.
Ante la negativa de pago y presuntas amenazas, además de que el grupo presentaba signos de intoxicación alcohólica, se activó el protocolo de seguridad solicitando apoyo de las autoridades.
Uribe aseguró que dentro del establecimiento no hubo agresiones físicas. “Se les contiene y la seguridad del bar no aplicó absolutamente nada”, afirmó.
Añadió que, una vez que llegaron los elementos de Seguridad Pública, los jóvenes quedaron bajo su responsabilidad y la participación del bar concluyó en ese punto.
También señaló que existen grabaciones de las cámaras de seguridad que ya fueron puestas a disposición de las autoridades, aunque no se han hecho públicas por respeto a la familia.
Investigación en curso
La Fiscalía General del Estado de Coahuila mantiene abierta la carpeta de investigación por la muerte de Chris Hernán Pérez Rentería.
Hasta el momento, tres personas del área administrativa del Centro de Justicia Municipal han sido presentadas ante el Ministerio Público para rendir su declaración, aunque no se encuentran detenidas.
El fiscal general, Federico Fernández Montañez, detalló que se trata de personal que tuvo contacto directo con el joven cuando ingresó a las celdas municipales.
Aclaró que, de acuerdo con la información recabada hasta ahora, la Policía de Torreón no estaría involucrada directamente en el hecho.
“Tenemos dictámenes médicos, videograbaciones y otros elementos. El tema se centra al interior del ámbito administrativo del Centro de Justicia Municipal y todavía hay diligencias por desarrollar”.
No obstante, reconoció que hasta el momento no existen pruebas suficientes para tipificar la muerte como homicidio, ya que la necropsia aún no ha sido concluida.
“No podemos basarnos en versiones de redes sociales, sino en lo que arrojen los dictámenes oficiales”.
Por su parte, el delegado de la Fiscalía en la Región Laguna, Carlos Rangel, informó que ya se tiene definida la línea del tiempo de los hechos, así como el momento en que la responsabilidad pasó de una autoridad a otra. Sin embargo, los detalles no pueden hacerse públicos por el sigilo de la investigación.
Finalmente, el comisario de Torreón, Alfredo Flores Originales, aseguró que la Dirección de Seguridad Pública ha colaborado plenamente con la Fiscalía y entregó todas las pruebas necesarias, incluyendo dictámenes médicos y videos, para acreditar que Chris Hernán fue entregado al Centro de Justicia Municipal en aparentes buenas condiciones de salud.
Mientras las investigaciones continúan, los padres de Chris Hernán reiteran su exigencia: verdad y justicia.
“No queremos venganza ni confrontaciones. Queremos saber qué pasó y que quien sea responsable enfrente las consecuencias”.