Durante el año 2025, el impacto económico de la inseguridad y el delito en los hogares de Nuevo León alcanzó los 12.4 mil millones de pesos, según datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) del INEGI.
La cifra representa una disminución del 15.65% en comparación con los 14.7 mil millones de pesos registrados por el instituto en 2024.
No obstante, la estructura del gasto familiar tuvo una transformación drástica: los regios gastaron significativamente más dinero en protegerse que en cubrir los daños directos del crimen.
De acuerdo con la encuesta, el 49.4% del costo total correspondió a la inversión en medidas preventivas, seguido del 49.1% en pérdidas económicas por el delito y un 1.5% en gastos por daños a la salud. Esto refleja un repunte del 30% en el gasto de protección frente al 38% que representaba en 2024.
¿En qué invierten los regios para protegerse?
Para blindar sus viviendas y familias, los habitantes de Nuevo León priorizaron el reforzamiento de sus accesos. El desglose de la ENVIPE detalla las principales acciones:
- Cambiado o colocación de cerraduras/candados: 29.6%
- Instalación o cambio de puertas y ventanas: 25.2%
- Colocación de rejas o bardas: 19.9%
- Acciones comunitarias con vecinos: 12.9%
- Adquisición de perros guardián: 4.0%
- Otras medidas de seguridad: 33.5%
A nivel nacional, el costo total de la delincuencia se estimó en 267.3 mil millones de pesos, de los cuales el 62.1% derivó de pérdidas económicas directas y el 34.3% de prevención.
Percepción de riesgo y alza en fraudes
La percepción de inseguridad continúa como una de las principales inquietudes ciudadanas.
Aunque la cifra bajó respecto al 71.4% registrado anteriormente, un 66% de la población de 18 años y más en Nuevo León considera la inseguridad como el problema más grave en la entidad.
El entorno con mayor percepción de riesgo para los regios es el cajero automático en la vía pública (68.3%), mientras que las calles sin iluminación (59.4%) encabezan la lista de conductas antisociales o de riesgo identificadas en los alrededores del hogar.
En el apartado delictivo, el fraude se consolidó como la conducta con mayor incidencia en el estado.
La ENVIPE reportó una tasa de 11 mil 503 delitos de fraude por cada 100 mil habitantes durante 2025, lo que representa un incremento del 23% en comparación con los 9 mil 348 registrados en 2024.
Finalmente, la cifra negra se mantiene elevada: en 2025 solo se denunció el 9.2% de los delitos cometidos en la entidad, de los cuales la Fiscalía estatal inició carpeta de investigación en el 82.9% de los casos; es decir, solo el 7.6% del total de los delitos cometidos derivó en una investigación formal.
rahp