Pese a la percepción generalizada de encarecimiento, los precios en México muestran estabilidad al inicio del año; la recomendación es administrar mejor los recursos y evitar endeudamientos riesgosos.
La llamada cuesta de enero no se origina por un incremento abrupto de los precios, sino por el desgaste financiero que dejan los gastos de diciembre, afirmó Oscar Salomón, profesor de Economía de la UPAEP, al analizar el comportamiento de la inflación y el consumo al cierre de 2025.
En este contexto, el especialista recomendó a la población elaborar un presupuesto realista para el primer trimestre del año, priorizar gastos esenciales como alimentación, vivienda y salud, y posponer compras impulsivas.
Asimismo, sugirió aprovechar promociones únicamente cuando se cuente con el recurso para pagar de inmediato, comparar precios entre establecimientos y evitar recurrir a créditos informales o de procedencia desconocida.
“La disciplina financiera, el ahorro —por mínimo que sea— y el consumo responsable son las mejores herramientas para sortear la cuesta de enero sin comprometer la estabilidad económica familiar”, enfatizó Salomón.
El economista subrayó que enero no es un mes en el que los precios suban de manera generalizada, sino uno en el que los consumidores resienten más los gastos, debido a que llegan con deudas y menor liquidez tras las celebraciones decembrinas.
“Los precios no suben porque sea enero; lo que ocurre es que la gente ya viene muy gastada. Comprar lo mismo cuesta más trabajo porque el ingreso disponible es menor”, explicó.
Incluso, anticipó que ante la disminución de la demanda, muchas empresas enfrentarán acumulación de inventarios, lo que podría derivar en rebajas y promociones, especialmente en productos como tecnología y electrodomésticos.
“Enero puede ser un buen mes para comprar lo que no se pudo adquirir en diciembre, siempre que se haga con planeación y responsabilidad. La clave para enfrentar la cuesta de enero no está en dejar de consumir, sino en administrar mejor los recursos, evitar deudas innecesarias y tomar decisiones financieras con información confiable”, concluyó.
AAC