Pagar el recibo del servicio público y, al mismo tiempo, costear agua purificada para poder operar.
Esta es la doble facturación que enfrentan a diario los comerciantes del Área Metropolitana de Guadalajara, donde la compra de garrafones dejó de ser un insumo doméstico para convertirse en un gasto operativo indispensable en los negocios.
¿Qué negocios se han visto afectados por la falta de agua?
En giros como carnicerías, taquerías y puestos de comida preparada, el uso de agua potable es vital para la manipulación e higiene de los insumos.
Ante el deterioro en la calidad del suministro que llega por la red del SIAPA, locatarios han tenido que resolver la contingencia por cuenta propia para no bajar sus cortinas.
"Estamos trabajando con lo que son garrafones para lavar, para nosotros mismos consumir y para los preparados de aquí de la carnicería; así es como nos estamos manejando", explicó Óscar, comerciante de la zona metropolitana.
La sustitución del agua de red por agua embotellada no responde a una preferencia, sino a una medida de contención ante las condiciones físicas del recurso que sale de las tuberías.
Locatarios señalan que las características del agua no solo imposibilitan su uso alimentario, sino que representan un foco de contaminación para sus utensilios y productos.
"Estamos utilizando agua de garrafón porque la de la llave está saliendo muy apestosa; sale a veces de color negro o de otros tonos, huele mucho a agua estancada y realmente no se puede usar", detalló Sergio, otro de los comerciantes afectados.
Esta alteración en la rutina operativa se traduce en un golpe directo a las finanzas de los pequeños comercios. El incremento en el consumo de garrafones por jornada duplica o triplica las presupuestaciones habituales en insumos básicos.
"Son varios garrafones al día. Realmente, entre lo que los traen y se usan, se consume el doble o el triple de lo que se consumía antes; ya representa un gasto extra por día", agregó Sergio.
A pesar de la sobrecarga financiera que esto representa, quienes manipulan alimentos coinciden en que la salud del consumidor y la inocuidad de sus productos están por encima del margen de ganancia.
"Por el momento, lo que son verduras y productos cárnicos trato de enjuagarlos con agua potable. Es un incremento que a uno como comerciante no le conviene, pero realmente es más importante la salud de los clientes", concluyó la comerciante Carolina García.
CH