Recorrer las aguas turquesa del Caribe mexicano, atravesar el desierto de Sonora o adentrarse en la selva maya suele implicar horas de viaje, hospedaje y una importante inversión.
Sin embargo, una nueva experiencia inmersiva en la Ciudad de México busca acercar algunos de los paisajes naturales más representativos del país a quienes no tienen la oportunidad de visitarlos en persona.
La propuesta llega como una ampliación de una de las atracciones más populares de Aztlán Parque Urbano, el complejo de entretenimiento ubicado en la segunda sección del Bosque de Chapultepec.
A casi un año de su apertura, el simulador de vuelo “Vuela México por el Mundo” incorpora un nuevo recorrido enfocado en la riqueza natural del territorio nacional.
La experiencia utiliza realidad virtual y tecnología de simulación para transportar a los visitantes a distintos escenarios naturales mediante imágenes envolventes, movimientos sincronizados y efectos especiales diseñados para generar la sensación de estar sobrevolando algunos de los rincones más espectaculares del país.
¿Qué incluye la nueva experiencia del Dr. Simi?
La nueva aventura, llamada “Aventura SíMiPlaneta”, lleva a los asistentes por diversos ecosistemas mexicanos que destacan por su biodiversidad y relevancia ambiental.
Durante el recorrido es posible apreciar lugares inspirados en destinos como las costas del Mar de Cortés, el mar Caribe, el desierto de Sonora, la selva maya y la famosa cueva de Naica, conocida por albergar algunos de los cristales naturales más grandes del mundo.
Más allá del entretenimiento, el proyecto busca despertar interés por la conservación ambiental y acercar a las personas a ecosistemas que muchas veces permanecen fuera de su alcance por cuestiones económicas o de distancia.
La iniciativa se suma a las actividades impulsadas por el movimiento SíMiPlaneta, enfocado en acciones relacionadas con el cuidado del medio ambiente.
¿Cómo es el simulador “Vuela México por el Mundo”?
La atracción es considerada uno de los primeros simuladores de vuelo inmersivos de este tipo en México y Latinoamérica. Su funcionamiento combina una pantalla curva de gran formato con una plataforma móvil capaz de sincronizar movimientos y efectos físicos para aumentar la sensación de realismo.
Los visitantes experimentan cambios de dirección, vibraciones, viento, aromas, sonido envolvente e incluso efectos de agua que acompañan cada tramo del recorrido.
El teatro volador tiene capacidad para 32 personas por función y forma parte de la oferta principal de Aztlán Parque Urbano, uno de los espacios recreativos más recientes de la CdMx.
Para quienes buscan una actividad diferente durante el fin de semana, la nueva experiencia representa una opción para acercarse a algunos de los paisajes más emblemáticos de México sin necesidad de tomar un avión o salir de la ciudad.
JCM