En México, alrededor de 8 mil niñas de entre 12 y 15 años son madres; en tres de cada 10 embarazos infantiles el responsable es un familiar de la menor y apenas entre 4 y 5 por ciento de estos casos llega a denunciarse ante las autoridades, informó Silvia Lorena Villavicencio Ayala, secretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA).
En el lanzamiento de la estrategia “Niñas Sí, Madres, No”, Villavicencio Ayala señaló que “tenemos un problema grave, porque estamos hablando de alrededor de 8 mil niñas que están en esta condición en todo el país”, afirmó Villavicencio Ayala.
La funcionaria precisó que “tres de cada 10 están siendo embarazos por parte de los familiares, que puede ser padre, padrastro, tío, sobrino, algún hombre que forme parte de sus familias”, señaló.
El mayor porcentaje de los responsables tiene más de 20 años.
“Casi todas son violaciones de personas conocidas, que están en su entorno. Y lo que sí tenemos como un dato es que el mayor porcentaje está siendo de personas mayores de 20 años”, explicó.
Villavicencio Ayala destacó también el bajo nivel de denuncia ante el alto grado de impunidad que existe hacia los agresores.
“La magnitud es de alrededor del 4 o 5 por ciento. Es muy bajo lo que se recibe en denuncias en este país, justamente porque no hay consecuencias evidentes. Hay desconfianza todavía en los ministerios públicos”, declaró.
La titular del SIPINNA sostuvo que, pese a las disposiciones legales existentes para castigar estos delitos, la falta de investigaciones y sanciones favorece la impunidad.
“Tenemos una legislación muy robusta. Están establecidas en el Código Penal todas las sanciones que te puedas imaginar. El problema es que si no funcionan adecuadamente los ministerios públicos, evidentemente no estamos viendo el cambio que queremos, porque hay mucha impunidad contra los agresores”, afirmó.
La estrategia pretende también romper con el silencio en la familia que normaliza la violencia.
“Quiero que sepan que muchos de estos agresores son familiares de las niñas y hay mucho silencio en las casas y poca denuncia”, señaló.
Otro de los datos expuestos por la funcionaria es que las menores afectadas tienen baja escolaridad.
“El 80 por cuento de las niñas que están embarazadas, indebidamente, ilegalmente, estaban cuidando en su casa. Es decir, no estaban participando en el sistema escolar, no iban a la escuela”, declaró.
Ante este escenario, Villavicencio Ayala consideró que mantener a las niñas dentro de las escuelas es una de las medidas para prevenir el embarazo infantil.
“Tenemos que garantizar la permanencia de todas las niñas en este país en las escuelas, porque es una manera también de prevenir el embarazo infantil”, afirmó.
La funcionaria atribuyó el embarazo infantil a múltiples factores, entre ellos la violencia, la desigualdad, la pobreza y una visión adultocéntrica que continúa considerando a niñas y niños como dependientes y no como sujetos de derechos.
“Son muchas causas. Primero, el contexto de violencia en el que vivimos. Segundo, que hay estereotipos donde hay personas que siguen creyendo que las hijas son la extensión de su patrimonio”, dijo.
Añadió que “también tenemos el problema de la desigualdad, de la pobreza, que son elementos que están pesando de manera grave en este delito que se llama embarazo infantil”.
Villavicencio Ayala sostuvo que cuando una niña de 15 años mantiene relaciones sexuales con un adulto no puede hablarse de condiciones iguales para otorgar consentimiento, particularmente cuando existe una diferencia importante de edad o el responsable pertenece a su familia.
“Estamos hablando abiertamente de un delito que tenemos que combatir”, señaló.
En el Día Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescente se presentó en Iztapalapa la estrategia “Niñas Sí, Madres No, por una vida libre de violencia y un futuro pleno”, orientada a erradicar el embarazo infantil mediante acciones de prevención, atención y participación de autoridades, escuelas, familias y comunidades.
Villavicencio Ayala explicó que Iztapalapa fue elegida porque es el municipio con más niñas madres del país y porque existe disposición de la alcaldía para participar en la estrategia.
Entre las medidas planteadas se encuentra establecer rutas de prevención en las escuelas para que las niñas identifiquen situaciones de abuso, así como mecanismos de atención inmediata en los municipios cuando una menor sea agredida, abusada o violada.
“Una de las medidas más importantes es establecer rutas de prevención en todas las escuelas para que tengan conciencia las propias niñas de que no tienen por qué ser agredidas en su integridad y en su dignidad”, sostuvo.
Villavicencio Ayala afirmó que una niña víctima de violación debe recibir atención inmediata y no puede ser obligada a continuar un embarazo producto de esa agresión.
“Las clínicas de salud tienen la obligación, después de que la Suprema Corte de Justicia declaró que era ilegal obligar a una niña a ser madre, de establecer todas las medidas para que la niña no tenga un hijo producto de la violación”, declaró.
La funcionaria también llamó a madres y padres de familia a actuar frente a los abusos ocurridos dentro de los hogares.
“No podemos seguir silenciando el daño que se les está generando a las niñas con las violencias en las casas, con este tipo de abusos que se dan a veces con la complicidad de la mamá y con la no actuación inmediata para evitar que se convierta en algo más grave cuando estas niñas se convierten en madres”, sostuvo.
Respecto de los ministerios públicos, señaló que presentar una denuncia resulta insuficiente si las autoridades no investigan y sancionan a los responsables.
“No basta con que las niñas hagan denuncias si la autoridad competente no resuelve y sanciona como debe de sancionar a un agresor que afecta la vida de una niña menor de 15 años”, afirmó.
La estrategia contempla además otorgar un reconocimiento a los municipios que adopten acciones específicas contra el embarazo infantil y convocar a instituciones públicas, escuelas, madres, padres, cuidadores, hombres y organizaciones sociales a participar en su prevención.
“Las niñas tienen que ser protegidas por la sociedad en su conjunto”, concluyó Villavicencio Ayala.
En tanto, Aleida Alavez Ruíz, alcaldesa de Iztapalapa explicó que en Iztapalapa se registra el mayor número de embarazos en menores.
"Los datos de esta Iztapalapa nos muestran la dimensión del desafío. En 2023 se registraron mil 774 nacimientos de madres adolescentes de entre 15 y 19 años…Casi uno de cada cuatro nacimientos en adolescentes en toda la Ciudad de México ocurrió nuestra demarcación".
“En Iztapalapa se registraron 56 nacimientos en niñas de entre 10 y 14 años. Por eso estamos en esa preocupación”.
La alcaldesa destacó que enfrenta este problema con diversas estrategias como asesorías en escuelas, talleres de sexualidad, de prevención y riesgos, entrega de preservativo, asesoría para acceder a servicios sanitarios para prevenir enfermedades e incluso interrumpir de manera segura del embarazo.
LG