El sistema de transporte rápido (BRT) o Metrobús está lejos de tener el apoyo del sector comercial de Tampico y la sociedad civil de la región conurbada, pues se reclama la falta de información precisa sobre su construcción y las afectaciones que tendrá hacia los negocios y la población.
Obra del metrobús en Tampico está por iniciar
Aunque autoridades estatales han confirmado el arranque de la obra en un par de meses y existen empresas interesadas en operar esta obra de movilidad, ha faltado presentarlo a la iniciativa privada de la localidad deseosa de conocer sus alcances, beneficios y las repercusiones durante el proceso de edificación.
El plan anunciado en su momento por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), ahora en manos de Obras Públicas, sigue sin ser mostrado y analizado, recalcó Eduardo Manzur Manzur, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), general la incertidumbre por diversos factores, entre las fechas de ejecución y el ordenamiento de las rutas de transporte público.
“Es importante y urgente que venga el secretario de Obras Públicas a platicar de qué se trata, por dónde, cuáles son las alternativas y las afectaciones. Deseamos que nos expliquen el proyecto, sacar consensos, porque es imposible apoyar un plan que nadie conoce, ni siquiera el proyecto ejecutivo con todos los detalles”, recalcó.
En la última semana surgieron noticias en cuanto a esta estrategia. El titular de Obras Públicas Pedro Cepeda Anaya informó que durante junio y julio se lanzarán las licitaciones para comenzar en agosto con las maniobras en la Avenida Hidalgo, a través de etapas. A su vez, en el portal Compras MX, en la última convocatoria de licitación se apuntaron cuatro empresas para fundir como concesionarias.
Ruta será desde Tampico hasta Altamira
El plan recorrerá la principal arteria vial de la ciudad, desde el Paso del Humo hasta la zona de El Barquito en Altamira. Se ocuparán más de 200 vehículos eléctricos para transportar a casi 300 mil personas diariamente, en un trayecto de 15 kilómetros y donde habrá más de 30 estaciones.
“Buscamos esa reunión para también encontrar alternativas. Una obra de esta magnitud traerá molestias pues, lejos de beneficiar, afecta al sector comercial como a la movilidad si no están identificados los pros y los contras. Lo vemos ahorita como un proyecto de gobierno, sin consenso ni solicitado por la sociedad civil y suena más a una imposición”, puntualizó Manzur Manzur.