En una ciudad en constante transformación como la Ciudad de México, las demoliciones son parte clave del desarrollo urbano. Sin embargo, derribar un edificio no es solo cuestión de maquinaria y escombros: se trata de un proceso técnico que requiere estudios, permisos y protocolos de seguridad para proteger a trabajadores, vecinos y al entorno.
De acuerdo con la Constructora APORTA, especializada en este tipo de obras, las demoliciones permiten renovar espacios, reconstruir estructuras deterioradas y optimizar el uso del suelo en zonas donde la ciudad sigue creciendo.
Tipos de demolición más comunes
En la capital existen distintos métodos para demoler una construcción, dependiendo del tamaño del inmueble y las condiciones del entorno.
La demolición manual se utiliza en construcciones pequeñas o en espacios con acceso limitado, usando herramientas como marros y cinceles. En cambio, la demolición mecánica emplea maquinaria pesada como excavadoras o martillos hidráulicos para derribar estructuras más grandes.
También existe la demolición controlada con explosivos, utilizada principalmente en estructuras de gran escala y bajo estrictos permisos, así como la demolición selectiva, que permite recuperar materiales como acero o madera para reutilizarlos en nuevas obras.
Evaluación estructural y permisos
Antes de iniciar cualquier demolición, se debe realizar una evaluación estructural del inmueble y gestionar los permisos correspondientes.
De acuerdo con la Guía Jurídica de la UNAM, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (SEDUVI) es la autoridad encargada de otorgar los permisos para demoler un edificio. Para obtenerlos, se deben presentar documentos como identificación oficial, memorias descriptivas del proyecto, fotografías del inmueble y planos arquitectónicos, entre otros requisitos.
Una vez autorizada la obra, se implementan medidas de seguridad para proteger a edificios colindantes y a peatones. Después se ejecuta la demolición siguiendo protocolos que controlan la generación de polvo, ruido y escombros.
Finalmente, se realiza la limpieza del terreno y la correcta gestión de residuos, separando materiales reciclables y cumpliendo con las normas ambientales.
Demoler con reglas claras
Las demoliciones en la Ciudad de México están reguladas por el Reglamento de Construcciones, normas ambientales y lineamientos de protección civil, además de permisos emitidos por cada alcaldía.
Y es que seguir estos procedimientos no solo evita sanciones, también garantiza que el proceso sea seguro y ordenado en una de las ciudades más densas del país.
CHZ