M+.- Mientras millones de estadunidenses acudían este martes 3 de noviembre a las urnas para definir el control de las dos cámaras del Congreso de aquel país y elegir gobernadores en 36 estados, en Ajijic, Jalisco, la jornada transcurría entre clases de yoga, conversaciones, alimentos y actividades culturales.
A cientos de kilómetros de la frontera, en una de las comunidades de residentes extranjeros más importantes de México, la elección no interrumpió las actividades cotidianas.
En la Ribera de Chapala, donde se estima que residen entre 8 mil y 10 mil ciudadanos estadunidenses, algunos ya habían emitido su voto a distancia, otros buscaban completar los procedimientos para participar desde México y otros más permanecían al margen de la contienda.
La escena contrastaba con lo que ocurría en su país de origen, donde ayer estaban en disputa los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 de los 100 lugares del Senado y 36 gubernaturas, además de numerosos cargos estatales y locales.
No se trataba de una elección presidencial, sino de los comicios intermedios que se celebran a la mitad del mandato del presidente Donald Trump y que definirán la correlación de fuerzas entre republicanos y demócratas en el Congreso durante los siguientes dos años.
El resultado determinará qué partido tendrá la mayoría necesaria para impulsar o frenar iniciativas legislativas, aprobar presupuestos y ejercer las facultades de supervisión sobre el gobierno federal. También tendrá implicaciones para las decisiones relacionadas con migración, comercio, impuestos y política exterior, asuntos que repercuten en la relación con México.
Pero mientras Estados Unidos definía su futuro legislativo, MILENIO pudo constatar que en Ajijic no había concentraciones para seguir los resultados, banderas partidistas ni discursos electorales en los jardines de The Lake Chapala Society, una asociación civil que desde hace décadas constituye uno de los principales espacios de convivencia para los residentes extranjeros de la región.
Sólo papel de china de distintos colores adornaba el kiosco de sus instalaciones. A unos metros, algunas personas extendían sus tapetes para practicar yoga, mientras otras conversaban o degustaban tranquilamente sus alimentos. En los jardines, el movimiento era constante, aunque sin prisas.
La jornada transcurría como cualquier otra en este pueblo de calles empedradas, restaurantes, galerías y viviendas que en ocasiones se comercializan en dólares, donde estadunidenses y canadienses han encontrado un lugar para establecerse, particularmente después de su jubilación.
A simple vista, nada parecía vincular aquel escenario con la disputa por el poder legislativo estadunidense. No había actos partidistas ni reuniones destinadas a respaldar públicamente a alguno de los contendientes.
Sin embargo, detrás de esa aparente distancia con la política estadunidense existía un trabajo desarrollado durante los meses previos para facilitar que los ciudadanos que viven fuera de su país pudieran ejercer su derecho al voto.
¿Qué se jugó Estados Unidos en las elecciones intermedias?
Las elecciones del 3 de noviembre representaron una renovación del Poder Legislativo federal y una oportunidad para que los estadunidenses modificaran o mantuvieran la distribución del poder político en Washington.
En la Cámara de Representantes se disputaron sus 435 escaños, cuyos integrantes son elegidos por periodos de dos años. Para alcanzar una mayoría absoluta en una cámara completa se necesitan 218 lugares.
En el Senado, integrado por 100 legisladores con mandatos de seis años, estuvieron en juego 35 escaños: 33 correspondientes a la renovación ordinaria y dos mediante elecciones especiales.
También se eligieron gobernadores en 36 estados, además de legisladores locales y otros funcionarios, de acuerdo con los procesos electorales correspondientes a cada entidad.
Antes de la votación, el Partido Republicano mantenía el control de ambas cámaras del Congreso, por lo que los comicios determinarían si conservaría esas mayorías o si los demócratas lograrían recuperar alguna de ellas.
La composición del nuevo Congreso, que entrará en funciones en enero de 2027, será determinante para la segunda mitad del mandato presidencial de Trump.
Una mayoría favorable al presidente puede facilitar el avance de su agenda legislativa, mientras que una cámara controlada por la oposición puede modificar el proceso de aprobación de leyes, condicionar decisiones presupuestarias e intensificar la supervisión sobre el Ejecutivo.
Para los estadunidenses residentes en México, las decisiones del Congreso también pueden tener efectos en asuntos como la legislación fiscal, los derechos de los ciudadanos en el extranjero y las políticas migratorias y comerciales.
Pese a ese escenario, en las instalaciones de The Lake Chapala Society no se organizó una jornada especial para discutir los resultados de las elecciones ni para promover preferencias políticas entre sus integrantes.
Vote From Abroad: la organización que ayuda a votar desde México
Entre las actividades relacionadas con la elección se encuentra la asistencia que ofrece Vote From Abroad (Voto desde el Extranjero), un servicio dirigido a ciudadanos estadunidenses que necesitan registrarse, solicitar su boleta y completar los procedimientos para votar sin regresar a Estados Unidos.
Vote From Abroad es una plataforma de asistencia electoral administrada por Democrats Abroad (Demócratas en el Extranjero), la organización oficial del Partido Demócrata para ciudadanos estadunidenses residentes fuera de su país.
Aunque pertenece a una estructura vinculada a ese partido, el servicio de registro y solicitud de boletas se presenta como una herramienta no partidista, disponible para ciudadanos elegibles independientemente de sus preferencias políticas.
En la Ribera de Chapala, la representación local ha desarrollado jornadas de asistencia en las instalaciones de The Lake Chapala Society, sin que ello implique que esta última forme parte del Partido Demócrata o respalde sus candidaturas.
El apoyo presencial se intensificó durante los dos meses anteriores a los comicios, con sesiones los lunes y sábados para atender a los residentes interesados en completar los procedimientos electorales.
La presencia del grupo en este espacio se remonta a alrededor de cinco años, de acuerdo con Luis Eduardo Jiménez Herrera, director ejecutivo de The Lake Chapala Society.
El directivo explica a MILENIO que la asociación permite estas actividades únicamente bajo la condición de que no se utilicen sus instalaciones para promover candidaturas o manifestar preferencias partidistas.
“Lo único que tenemos con ellos en cuanto a estas condiciones es que en ningún momento se tiene permitido hacer esta promoción del voto con tendencia a algún grupo político o en contra de algún grupo político, sino solamente en el hecho de que se registren para poder ejercer el legítimo derecho a votar”, agrega.
Jiménez Herrera señala que las jornadas comenzaron con una sesión semanal, pero durante los dos meses previos a la elección se ampliaron a lunes y sábados debido al interés de los residentes en solicitar y gestionar sus boletas.
La colaboración, explica, consiste en ofrecer un espacio para orientar a quienes voluntariamente deseen participar, sin permitir que se convierta en un lugar para hacer campaña.
La organización tampoco transmite los resultados electorales ni organiza encuentros para celebrar los triunfos o derrotas de los partidos estadunidenses. La intención es que cada residente conserve sus preferencias y las exprese fuera de las instalaciones.
“Dejamos que cada quien tenga el pensamiento que guste tener de cara a ese proceso, pero siempre y cuando esa definición política propia se mantenga fuera de lo que son las puertas de The Lake Chapala Society, que nosotros somos completamente apolíticos”, dice.
¿Cómo votan los estadounidenses que viven en México?
Los ciudadanos estadunidenses que residen fuera de su país pueden participar en elecciones federales mediante el voto en ausencia, un mecanismo respaldado por la legislación electoral de Estados Unidos.
El procedimiento permite solicitar y recibir una boleta sin acudir físicamente a una casilla en territorio estadunidense. Para ello, el ciudadano debe registrarse o actualizar su información electoral y solicitar la documentación correspondiente a las autoridades del estado en el que conserva su residencia electoral.
Uno de los mecanismos utilizados es la Solicitud Federal de Tarjeta Postal, conocida por sus siglas en inglés como FPCA (Federal Post Card Application), mediante la cual los ciudadanos residentes en el extranjero pueden registrarse y solicitar una boleta de voto en ausencia.
El procedimiento no es uniforme en todo Estados Unidos.
Cada estado establece sus propios requisitos, plazos y mecanismos para recibir y devolver las boletas. Todos ofrecen opciones para recibirlas electrónicamente, pero no todos permiten devolver el voto por correo electrónico.
En algunas entidades se autoriza el envío de la boleta marcada por medios electrónicos, como correo electrónico, fax o plataformas digitales, mientras que otras exigen su devolución física por correo postal o mensajería.
Por ello, recibir una boleta por correo electrónico no significa necesariamente que el ciudadano pueda emitir su voto por esa misma vía.
Aunque muchas de estas operaciones se realizan antes de la jornada electoral, el mecanismo se denomina voto en ausencia y no debe confundirse con una modalidad universal de voto electrónico.
Esta posibilidad resulta especialmente importante para los estadunidenses que han decidido vivir en otro país, pues evita que tengan que recorrer cientos o miles de kilómetros para participar en una elección.
En Ajijic, la asistencia ofrecida a través de Vote From Abroad se ha concentrado precisamente en explicar esas diferencias, orientar a los interesados y facilitar la solicitud de la documentación electoral correspondiente.
The Lake Chapala Society, siete décadas de convivencia lejos de Estados Unidos
Ajijic se localiza en el municipio de Chapala, a orillas del lago natural más grande de México. Su clima templado, la cercanía con Guadalajara y un ritmo de vida distinto al de las grandes ciudades han favorecido la llegada de ciudadanos estadunidenses y canadienses, muchos de ellos jubilados.
En ese contexto surgió The Lake Chapala Society (La Sociedad del Lago de Chapala), una asociación civil sin fines de lucro dedicada a ofrecer actividades comunitarias, educativas, sociales y culturales, así como servicios de apoyo a residentes extranjeros y mexicanos.
Su historia comenzó en 1955, cuando un grupo de 21 residentes extranjeros, principalmente jubilados, creó una organización para atender las necesidades de quienes se habían establecido en la Ribera de Chapala.
La asociación nació una década después del final de la Segunda Guerra Mundial, en un periodo en el que comenzaron a consolidarse comunidades de extranjeros que encontraron en esta región una alternativa para su retiro.
Con 71 años de historia, The Lake Chapala Society funciona actualmente como un espacio de convivencia intercultural y mantiene dos campus.
El principal, conocido como Main Campus, fue el escenario de las actividades observadas durante la jornada electoral.
Se encuentra en una propiedad vinculada a Neill James, escritora y filántropa estadunidense que desempeñó un papel importante en el desarrollo cultural y educativo de Ajijic.
La asociación comenzó a utilizar parte de ese inmueble en 1983 y posteriormente heredó la propiedad tras el fallecimiento de James en 1994.
El campus tiene una extensión cercana a cuatro mil 800 metros cuadrados, entre áreas interiores y exteriores, y dispone de jardines, terrazas, salones, restaurante, librerías y espacios para conciertos.
En sus instalaciones se encuentra una biblioteca en inglés con más de 26 mil libros. También se imparten clases de ejercicio, arte, idiomas y baile, además de encuentros de conversación y actividades culturales que reúnen tanto a residentes extranjeros como a integrantes de la comunidad mexicana.
Durante la temporada alta, algunas de estas actividades pueden congregar entre 400 y 500 personas en un mismo momento.
El segundo campus, conocido como Wilkes Education Center (Centro Educativo Wilkes) o Biblioteca Pública de Ajijic, concentra principalmente actividades educativas.
Entre ellas destacan las clases gratuitas de inglés impartidas por voluntarios extranjeros a integrantes de la población mexicana.
Este espacio tiene su origen en la propiedad que Ed Wilkes llegó a la asociación en 1997, posteriormente adaptada para albergar programas educativos y una biblioteca pública.
De esta manera, The Lake Chapala Society funciona no solamente como lugar de reunión de la comunidad extranjera, sino también como un punto de contacto entre residentes de distintas nacionalidades y habitantes de Ajijic.
Su carácter comunitario explica por qué, incluso durante una jornada electoral de importancia nacional para Estados Unidos, sus instalaciones mantienen las actividades habituales.
Jack llegó a Ajijic en 2019 y encontró una vida más sencilla
Entre los residentes estadunidenses que han encontrado en Ajijic un lugar para vivir está Jack, quien llegó en 2019 junto con su esposa, después de conocer distintos países y pasar una temporada en San Miguel de Allende, Guanajuato.
Su historia tiene una particularidad: aunque nació en Estados Unidos, creció en un entorno estrechamente relacionado con México.
Es originario de Calexico, ciudad fronteriza del condado de Imperial, California, ubicada frente a Mexicali, Baja California, por lo que desde pequeño convivió con mexicanos y conoció de cerca sus costumbres.
Esa cercanía influyó en su decisión de establecerse en México.
Para él, la vida cotidiana, la comida, el clima y la convivencia con las personas fueron determinantes para elegir la Ribera de Chapala sobre otros destinos que conoció durante sus viajes.
“Nací en Calexico, cerca de la frontera de Mexicali y por eso yo conozco muchos mexicanos y la vida mexicana me gusta mucho”.
Antes de llegar a Ajijic, Jack trabajó en una empresa de consultoría para hoteles en distintas partes del mundo, actividad que le permitió viajar constantemente.
También se desempeñó como entrenador de perros.
Sin embargo, después de conocer diferentes lugares, él y su esposa decidieron establecerse en esta población, donde ella ya vivía desde hacía varios años.
Aunque reconoce que San Miguel de Allende es un lugar bonito, considera que Ajijic ofrece condiciones que se ajustan mejor a lo que busca, particularmente por su clima y un estilo de vida que describe como más sencillo.
“La vida, se dice en español, el estilo de vida. La vida más simple”.
Esa tranquilidad también forma parte de la rutina que mantiene durante las elecciones de su país.
Jack ha participado en el ejercicio del voto a distancia. Como residente en Ajijic y ciudadano estadunidense, ha recurrido a los mecanismos de su estado para solicitar la boleta y emitir su sufragio sin tener que viajar a Estados Unidos.
En su caso, el procedimiento correspondiente al estado de Washington resultó sencillo.
Presentó su pasaporte, su número de seguro social y posteriormente recibió un correo electrónico con la documentación electoral.
“Dos días después Washington State me envió un email con el ballot”, cuenta a MILENIO.
El testimonio ilustra cómo los ciudadanos estadunidenses que viven en México pueden mantener sus derechos electorales y participar en las decisiones políticas de su país de origen, aunque hayan establecido su residencia permanente en otro territorio.
Jack también reconoce que no todos los residentes extranjeros tienen el mismo interés en participar en las elecciones de aquella nación.
Mientras algunos recurren a los mecanismos disponibles para votar desde México, otros prefieren mantenerse al margen.
La decisión, asegura, corresponde a cada persona.
La elección transcurre, pero la tranquilidad de Ajijic permanece
Durante este martes, mientras los estadunidenses decidían en las urnas la integración del Congreso que acompañará al presidente Donald Trump durante la segunda mitad de su mandato, las actividades en The Lake Chapala Society continuaban sin alteraciones.
En el kiosco, algunas personas seguían sus ejercicios de yoga, otras permanecían sentadas frente a sus alimentos y varias más aprovechaban los espacios para conversar o realizar alguna actividad artística.
No había una atmósfera de tensión electoral ni una celebración colectiva por los comicios.
La dinámica del lugar mantenía las reglas de convivencia de una asociación que no adopta una ideología política o religiosa y que procura que sus integrantes no conviertan las instalaciones en espacios de confrontación partidista.
Para algunos de los estadunidenses establecidos en esta zona, la elección había comenzado semanas atrás, cuando solicitaron sus boletas, completaron los trámites y enviaron sus votos a las autoridades electorales de sus respectivos estados.
Para otros, la jornada representaba una oportunidad de seguir los acontecimientos políticos de su país desde la distancia.
Y para quienes prefirieron no involucrarse, las horas transcurrían entre las mismas actividades que forman parte de su retiro en México.
La elección del Congreso estadunidense avanzaba al otro lado de la frontera, con millones de ciudadanos llamados a definir la distribución del poder político en Washington.
En Ajijic, mientras tanto, los jardines continuaban llenos de conversaciones, clases y actividades cotidianas.
Estados Unidos votaba para definir el rumbo de su Congreso. A orillas del lago de Chapala, miles de sus ciudadanos seguían con la vida que eligieron construir en México.
CH