Pese a que fueron citados en la Fiscalía de Nuevo León para una audiencia de mediación y alcanzar un acuerdo para la reparación de daños tras sufrir un accidente en la construcción de la Línea 6 del Metro, la familia Flores Guerrero se llevó la sorpresa de que la carpeta de investigación está vacía y el proceso legal comenzará nuevamente de cero.
Luego de que su caso fuera turnado de un Ministerio Público de Monterrey a Apodaca, las víctimas señalaron que el expediente ni siquiera contenía su relatoría de los hechos.
“Acudimos a la Fiscalía de Apodaca con el motivo de ver qué había en la carpeta, debido a que el fiscal, Javier Flores, dijo que ya había un avance significativo respecto a nuestro caso, pero pues nos percatamos de que no hay nada en concreto.
“De nueva cuenta dimos nuestra declaración inicial cada uno de nosotros: mi mamá, mi papá y un servidor, de hecho, el día de mañana a las 09:00 horas nos va a valorar el doctor para que chequen nuestras lesiones; prácticamente estamos empezando de nueva cuenta, desde cero”, expresó Víctor Flores Guerrero.
La familia ha vivido a la deriva por más de seis meses sin recibir atención debido a que ni el Estado, ni la empresa constructora se han querido hacer cargo del accidente en el que una estructura de acero se desprendió de una grúa y cayó encima de la camioneta en la que se trasladaban hacia el municipio de Guadalupe.
La semana pasada, la Fiscalía señaló que tenía identificado al operador de la grúa, y que también estaba citado para la audiencia de mediación, más no se presentó.
“No hemos recibido un trato digno ni yo, ni mi mamá ni mi papá… simplemente nos dicen que la persona que nos provocó el accidente que no lo encuentran, que no ha venido a declarar, entonces prácticamente es como volver a empezar.
“Pareciera que nos quieren hacer creer que nadie operaba esa grúa, pienso yo pues operaba para algo, para la construcción de la línea 6 del Metro, entonces ahí hay responsables”, afirmó.
Cabe recordar que tras el accidente, Victor, de 53 años, sufrió una fractura de cervicales, su madre, María de Jesús, tuvo lesiones en su columna vertebral, y su padre, Victor, también tuvo secuelas que lo llevaron a tener un infarto semanas después.
Hasta ahora no ha habido ninguna reparación por los daños materiales y de los gastos médicos, en tanto que la Fiscalía determinó la semana pasada que no existía responsabilidad penal por parte del Gobierno del Estado.