M+.- En Guadalajara, Jalisco, personas en situación de calle que habitualmente pernoctaban en el primer cuadro del Centro Histórico han sido enviadas hacia otros espacios públicos de la ciudad en vísperas de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Uno de los puntos en donde MILENIO detectó la llegada de estas personas es el Jardín Botánico, ubicado frente al Antiguo Hospital Civil, en el norte del centro tapatío, donde actualmente se concentran decenas de individuos que anteriormente permanecían en calles céntricas.
El fenómeno ocurre mientras la ciudad intensifica los preparativos para recibir a miles de visitantes nacionales y extranjeros durante la justa mundialista.
Especialistas consultados sobre el tema advierten que este tipo de movimientos puede estar relacionado con procesos de exclusión social asociados a grandes eventos internacionales, donde las autoridades buscan mejorar la imagen urbana de las zonas turísticas y de mayor afluencia.
Sin embargo, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en Guadalajara rechazó que existan operativos de retiro forzoso y aseguró que únicamente se han fortalecido las brigadas de atención social.
No obstante, la dependencia sí reconoció que se han ampliado los espacios de pernocta disponibles y reforzado los programas asistenciales dirigidos a personas en situación vulnerable. Estas intervenciones no implican retiros coercitivos, sino exhortos para mantener libres los espacios públicos.
“No, jamás vamos a retirar a una persona de manera forzada, nunca, pero sí le podemos decir, un poquito invitándolo a la conciencia: ‘Ayúdame recogiendo tus pertenencias para que puedas dejar un paso libre’”, aseguró a MILENIO la coordinadora de Inclusión del DIF Guadalajara, Rosa Elena González Velasco.
Según el organismo, las acciones forman parte de una estrategia preventiva ante la llegada masiva de visitantes que se espera durante el Mundial que inicia la próxima semana.
Jardín Botánico, nuevo dormitorio
En el Jardín Botánico de Guadalajara, frente al Antiguo Hospital Civil, Pedro Salinas Guzmán, conocido como El Viejón, acomoda unas bolsas transparentes junto a una banca. Lleva una cachucha blanca, una camisa roja con rayas blancas y unos guantes negros que utiliza durante las mañanas para recoger latas de aluminio que después vende para sobrevivir.
Desde hace tres años vive ahí, pero en las últimas semanas comparte el espacio con otros más que, como él, no tienen un techo. Son personas en situación de calle que antes dormían en el Centro Histórico de Guadalajara, pero ante la celebración del Mundial han terminado fuera del primer cuadro de la ciudad y ahora buscan otro sitio para sobrevivir, mientras los visitantes celebran la máxima fiesta futbolera donde hasta hace unos días estaban asentados.
El Jardín Botánico es uno de los espacios públicos más antiguos de Guadalajara y su historia está ligada a la fundación del Hospital Civil. También se ha convertido en refugio de decenas de personas en situación de calle que pernoctan entre bancas, pasillos y áreas arboladas.
“El Viejón” habla sin resistencia, acostumbrado a convivir con quienes transitan diariamente por el hospital y con quienes, como él, encontraron en el parque un lugar para quedarse. "Mi mamá ya falleció y me quitaron mi casa. Entonces ya me empecé a venir a vivir aquí", relata.
Su historia se mezcla con la rutina del parque. Por las mañanas trabaja en labores de jardinería; por las tardes vigila a quienes duermen en la zona.
“Los tres años comparto con toda la gente, con cubanos, chilenos, con todo”.
Entre quienes viven ahí, dice, existe una dinámica propia: se comparte comida, cobijas y también información sobre lo que ocurre en otros puntos de la ciudad. Porque desde hace meses, asegura, comenzó la reubicación de personas en situación de calle.
“El cuadro del Centro lo quitaron ya. El Palacio Federal, ahí dormían y nos mandaron para acá”.
Mientras habla, otras personas se mueven entre las jardineras improvisando espacios para dormir. Algunos escuchan la conversación; otros prefieren mantenerse lejos de la cámara.
Según “El Viejón”, quienes antes dormían en el primer cuadro de Guadalajara comenzaron a moverse hacia espacios menos visibles, como el Parque Morelos, Agua Azul y finalmente el Jardín Botánico.
“Y los del Agua Azul se vienen para acá, en el Parque Morelos. Y varios puntos se vienen aquí”.
El fenómeno ocurre a menos de dos semanas de que Guadalajara sea una de las sedes del Mundial FIFA 2026, evento para el que la ciudad ya prepara corredores turísticos, zonas de Fan Fest y operativos especiales de movilidad y seguridad.
“Van a empezar las redadas”
Personas en situación de calle denuncian un incremento en el hostigamiento y en los recorridos de autoridades municipales.
“Nos dicen que el DIF va a empezar las redadas”, comenta “El Viejón”.
Cuando habla de “redadas”, se refiere a operativos donde, asegura, participan policías municipales y personal del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia.
“Las redadas son como cuando viene la Policía Municipal a llevarnos en camioneta. Esas son las redadas, pero las redadas ahora son las del DIF en camioneta”.
Incluso, afirma que ya les advirtieron sobre posibles traslados masivos a albergues temporales. Para él y otros habitantes del parque, la lógica es clara: retirarlos temporalmente mientras dure el Mundial.
“Ya después nos van a dejar salir y otra vez nos vamos a venir a los parques, a la vida normal y a seguir trabajando”.
No todos quieren irse.
“Unos no se quieren ir, pero van a hacer que se vayan todos”.
En su caso, asegura que sí aceptaría acudir a un albergue, siempre y cuando pueda seguir trabajando.
“Sí, pero que me darían chance de entrar y salir para mi trabajo. Porque a mí me gusta trabajar, no quedarme fijo”.
El equipo de MILENIO conversó también con otras personas que permanecen en distintos puntos del Jardín Botánico. Ninguna aceptó aparecer frente a cámara. Fuera de grabación, varios aseguraron que han sido retirados del Centro Histórico por policías municipales y que ahora buscan permanecer en zonas menos visibles para evitar operativos.
Uno de ellos, bajo condición de anonimato, aseguró sentirse discriminado por los constantes recorridos y revisiones.
La “limpieza” habitual
A unos metros del parque, un hombre espera noticias de un familiar internado en el Hospital Civil. Lleva un mes entrando y saliendo diariamente del hospital y observa cómo el Jardín Botánico cambia conforme cae la noche.
Prefiere no revelar su identidad, pero considera que el aumento de personas en situación de calle sí impacta en la imagen urbana de la ciudad.
“Yo creo que sí debería de haber un poquito de orden… esa imagen a nivel mundial sí nos afecta”.
Su percepción refleja una postura compartida por algunos visitantes frecuentes del hospital, quienes ven en la cercanía del encuentro deportivo una oportunidad para que las autoridades intervengan en espacios públicos donde históricamente se ha concentrado población en situación de calle.
Sin embargo, para quienes viven ahí, el tema no se reduce a la imagen urbana. Tampoco para Ricardo Fletes Corona, jefe del Departamento de Desarrollo Social del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara, quien reconoce que no es un fenómeno aislado.
“La ‘limpieza social’ sucede en todos los eventos de carácter internacional o mundial”, advierte.
Hostigamiento documentado
El académico ha documentado durante meses recorridos, reubicaciones y testimonios de personas en situación de calle en distintos puntos de la ciudad.
“No hay un registro en cifras. Lo que registramos es a partir de lo que ellos comentan y de algunas escenas u ocasiones que nosotros observamos, donde estas personas están siendo hostigadas por inspectores del ayuntamiento y policías municipales”, explica.
Actualmente ya es difícil encontrar personas durmiendo en algunos puntos tradicionales del Centro Histórico.
“Si acaso se quedan, muy temprano, a las siete de la mañana o antes, ya los están corriendo literalmente”.
Según explica, conforme se acerca el Mundial se intensifican los movimientos hacia espacios periféricos o menos visibles. Uno de esos puntos es precisamente el Jardín Botánico.
“Han encontrado que es un excelente lugar para recibir algún tipo de apoyo y permanecer un poco alejados o escondidos de las áreas más visibles de donde se les está expulsando”.
Situación metropolitana
El fenómeno ocurre en un contexto donde ya existen diagnósticos preliminares sobre la magnitud de la población en situación de calle en la capital jalisciense.
A finales de 2025, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Guadalajara, en conjunto con la iniciativa Bloomberg, presentó los resultados de un conteo piloto realizado para dimensionar cuántas personas viven en esta condición dentro del municipio.
El ejercicio permitió identificar a 560 personas que viven en la calle o en asentamientos irregulares, cifra contabilizada durante el periodo de intervención.
De acuerdo con los resultados, 111 personas eran originarias de distintos municipios del Área Metropolitana de Guadalajara, mientras que 93 fueron identificadas como foráneas y cuatro más como extranjeras, lo que evidenció dinámicas de movilidad dentro y fuera del estado.
Según estimaciones del investigador, actualmente podrían pernoctar alrededor de 140 personas en el Jardín Botánico, aunque la cifra podría acercarse a 200 durante las noches, derivado de la reubicación.
El académico explicó que la respuesta institucional se ha enfocado principalmente en el retiro de personas de espacios públicos visibles, más que en la construcción de estrategias permanentes de atención social.
“No es una cuestión de policía, sino una cuestión de trabajo social, de asistencia social, de trabajo mucho más permanente”.
Incluso, consideró que las acciones emprendidas han carecido de alternativas reales para quienes son desalojados de espacios públicos.
“Parece que a las entidades gubernamentales no les importa dónde se vayan, sino que se vayan”, afirma.
Refuerzan estrategia
El DIF Guadalajara reconoció el reforzamiento de las brigadas de atención y la ampliación de espacios de pernocta para personas en situación de calle, particularmente en las zonas donde se desarrollarán actividades relacionadas con la justa deportiva.
Sin embargo, en medio de los señalamientos sobre posibles desplazamientos de esta población con el objetivo de “limpiar” la imagen urbana ante la llegada del turismo internacional, la dependencia rechaza que exista un retiro forzado y sostiene que las acciones emprendidas son de carácter asistencial y preventivo.
La coordinadora de Inclusión del DIF Guadalajara, Rosa Elena González Velasco, explicó que el organismo trabaja diariamente con brigadas en calle y que, ante el Mundial, se intensificaron los recorridos y la capacidad de atención.
“Diseñamos un nuevo programa con el que estamos trabajando, en el cual ampliamos nuestro espacio de pernocta. No lo estamos haciendo solos en el municipio de Guadalajara. Hay otras instancias que también están trabajando dentro de sus alcances para apoyar. Hay brigadas constantes, principalmente en donde van a ser las zonas del Fan Fest y temas de FIFA”, señaló.
La funcionaria indicó que el objetivo principal es persuadir a las personas para que acepten acudir a los albergues municipales, donde se ofrece alimento, regaderas, ropa y atención médica, psicológica y de trabajo social.
“¿Qué es lo que estamos haciendo ahora? Estamos siendo más insistentes y más constantes. Redujimos nuestros filtros, ahora tenemos mucha más accesibilidad para que acepten. Ya no tan solo es la pernocta, ahora también les decimos: ‘Oye, ¿ya comiste? Vente, por favor, acompáñanos’”, explicó.
Actualmente, el DIF Guadalajara opera dos espacios de atención: uno de pernocta temporal en la zona de Belisario Domínguez y otro en Calzada de las Palmas, enfocado en procesos de reinserción social. Ambos forman parte de los Centros de Atención y Desarrollo Integral para Personas en Situación de Indigencia (CADIPSI).
González Velasco aseguró que el trabajo con esta población no comenzó con el Mundial, aunque reconoció que las acciones sí se han intensificado conforme se acerca el evento internacional.
“Esto ha estado siempre y seguirá”, afirmó.
Respecto a presuntos movimientos forzosos de personas en situación de calle, la coordinadora de Inclusión negó que exista un desplazamiento por parte del DIF Guadalajara.
“En tema de un desplazamiento forzado, te lo digo, no existe”, sostuvo.
No obstante, reconoció que las intervenciones constantes y la mayor vigilancia en ciertas zonas pueden generar movilidad entre las personas que habitan en calle.
“Sí tiene que ver el espacio en el que se desenvuelven. Es decir, si este espacio comienza a ser muy observado, muy visitado, muy vigilado, puede generar movimientos en las personas, porque sí les gusta su privacidad”.
Aseguró que las intervenciones no implican retiros coercitivos, sino exhortos para mantener libres los espacios públicos.
“No, jamás vamos a retirar a una persona de manera forzada, nunca, pero sí le podemos decir, un poquito invitándolo a la conciencia: ‘Ayúdame recogiendo tus pertenencias para que puedas dejar un paso libre’”.
Oportunidad de cambio
Aunque el Mundial podría representar una oportunidad para reforzar políticas de asistencia social, Fletes Corona prevé un escenario poco alentador una vez concluido el torneo.
“Mi sospecha o mi pronóstico es que no va a suceder así y que, una vez que termine el Mundial, se va a relajar un poco la autoridad y la gente también va a regresar”.
Añadió que muchas personas en situación de calle consideran la reubicación como una medida temporal y esperan volver a los sitios donde normalmente pernoctan una vez concluya el evento deportivo.
Finalmente, insiste en que atender la problemática requiere planeación, trabajo comunitario, brigadas médicas, servicios dentales, alimentación y acompañamiento constante, más allá de operativos temporales.
“Son ciudadanos, merecen atención y tienen un montón de derechos que están siendo violentados en mayor o menor medida”.
JVO