Luego de que MILENIO documentara la profanación de tumbas en el municipio de San Felipe, la Secretaría de Salud del Estado de Guanajuato informó que, durante 2024 y 2025, se realizaron un total de 222 inspecciones sanitarias en panteones de la entidad.
Como parte de estos operativos, la dependencia estatal dio a conocer que se llevaron a cabo mil 700 pláticas sobre manejo higiénico de alimentos y saneamiento básico, en las que participaron 3 mil 288 personas, además de la entrega de mil 881 insumos para la desinfección de agua y alimentos.
Asimismo, se verificaron mil 301 establecimientos dedicados a la preparación y venta de alimentos ubicados en las inmediaciones de los panteones, y se realizaron 507 determinaciones de cloro residual, con la cloración de 139 depósitos para garantizar la calidad del agua.
Estas acciones se implementan con base en la Ley de Salud del Estado de Guanajuato y en coordinación con los municipios, que son responsables de la administración y el mantenimiento de los panteones, de acuerdo con la Ley para el Gobierno y Administración de los Municipios.
Pese a estas inspecciones y medidas sanitarias, la situación en algunos camposantos continúa siendo crítica. En la comunidad de Jaral de Berrios, en San Felipe, se localizaron tumbas abiertas y restos óseos expuestos, lo que evidencia un déficit de mantenimiento y vigilancia, tal como lo documentó MILENIO.
La Secretaría de Salud señaló que los operativos tienen como objetivo proteger la salud de la población, garantizar el saneamiento básico, el control de fauna nociva y orientar sobre el manejo seguro de alimentos y agua, especialmente durante las temporadas de mayor afluencia a los panteones.
San Felipe es el municipio con más carpetas de investigación en Guanajuato por profanación de tumbas y sustracción de cuerpos. En un recorrido realizado por MILENIO en el panteón de la comunidad de Jaral de Berrios, se constató que al menos 10 tumbas permanecían abiertas, con ataúdes y restos óseos expuestos.
El municipio cuenta con 15 panteones en operación y la comunidad de Jaral de Berrios se localiza a aproximadamente 15 minutos de la cabecera municipal. En el sitio se detectó falta de vigilancia, tumbas sin lápida que impiden la identificación de los restos, así como sepulcros con estructuras visiblemente dañadas.