La Dirección de Protección Civil de León abrió un expediente administrativo para investigar las causas del incendio en la bodega de la calle Bahía en la colonia San Nicolás, donde se almacenaban solventes y pegamentos altamente inflamables, y verificar si el establecimiento contaba con los permisos y las medidas de seguridad correspondientes.
Crescencio Sánchez Abundiz, director general de Protección Civil de León, informó que la investigación se realizará en coordinación con la Fiscalía y otras dependencias municipales, entre ellas Desarrollo Urbano, para determinar las condiciones en las que operaba el inmueble, el giro autorizado y la cantidad de productos químicos que almacenaba.
“Estaremos integrando toda la información que nos permita conocer el giro, la actividad, pero sobre todo y lo más importante, la cantidad que almacenaba y las medidas de seguridad que tenía”, explicó.
Detalló que entre los documentos que deberán revisarse se encuentran la licencia de uso de suelo, el visto bueno de Protección Civil, los dictámenes y el cumplimiento de las normas de seguridad aplicables, incluidas las relacionadas con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y Secretaría de Seguridad.
“El inmueble se encontraba en una zona de uso combinado, con viviendas y fábricas, por lo que también será necesario determinar si el almacenamiento y la distribución de los materiales eran compatibles con las disposiciones de Desarrollo Urbano”, explicó.
Como parte de las consecuencias del siniestro, alrededor de mil personas fueron evacuadas de los cuatro flancos de la bodega para protegerlas de las llamas, el calor y las explosiones de los recipientes que contenían sustancias inflamables.
Sánchez Abundiz estimó que en el lugar había entre 650 y 700 recipientes, principalmente tambos de 200 litros con thinner, aguarrás y otros solventes, además de latas de pegamento, para permitir el ingreso de los cuerpos de emergencia, fue necesario retirar aproximadamente 250 tambos y colocarlos en la vía pública.
“El incendio provocó daños en alrededor de 20 viviendas, principalmente en tinacos, tuberías y objetos ubicados en las azoteas, de estas, tres presentaron afectaciones estructurales importantes, por lo que fue necesaria la intervención de especialistas del Colegio de Ingenieros para evaluar sus condiciones”, mencionó Sánchez Abundiz.
Aunque estas viviendas son habitables, deberán realizarse reparaciones, el director de Protección Civil indicó que los propietarios tienen a salvo sus derechos para presentar las denuncias correspondientes y reclamar la reparación de los daños.
Además, un trabajador de 19 años resultó con quemaduras de segundo y tercer grado en aproximadamente 80 por ciento de la superficie corporal, por lo que fue trasladado a recibir atención médica. El funcionario señaló que su estado de salud era delicado y que debía mantenerse bajo vigilancia por posibles complicaciones, incluidas lesiones en las vías respiratorias.
Crescencio Sánchez, destacó que la dependencia inspecciona anualmente alrededor de mil 200 establecimientos considerados de alto riesgo; sin embargo, dijo que será necesario revisar las condiciones particulares de la bodega para establecer si cumplía con las disposiciones aplicables.
“Las emergencias al más mínimo descuido pueden venir, el espacio o el lugar bien puede tener todos sus permisos, pero si alguien hizo una acción insegura, llámese veladora, cigarrillo o algo cerca de un recipiente altamente flamable, pues vienen las emergencias”, advirtió.
Los trabajos de emergencia se prolongaron durante aproximadamente tres horas en su fase más intensa y continuaron con labores de revisión y limpieza hasta cerca de las 23:00 horas del viernes 23 de octubre, Sánchez Abundiz aseguró que el riesgo inmediato fue eliminado tras el retiro de los materiales y las labores de limpieza, mientras continúan las investigaciones para esclarecer las causas del incendio y determinar las condiciones en que operaba el establecimiento.