El Zoológico del Altiplano, en Tlaxcala, suma un nuevo motivo de orgullo con la llegada de Julieta, una jaguar de apenas cinco meses de edad que ya se ha convertido en símbolo de conservación y cuidado animal.
La cría, que recientemente fue presentada al público tras un riguroso proceso de supervisión, representa un importante avance para el resguardo de esta especie emblemática en México.
Sonia Tepatzi Carranco, directora del Instituto de Fauna Silvestre del zoológico destacó que la llegada de Julieta es “un logro muy grande” para la institución, al tratarse de una especie clave en los ecosistemas.
Explicó que el equipo médico y técnico ha trabajado de manera coordinada para garantizar su desarrollo, priorizando en todo momento el bienestar animal bajo estándares especializados que incluyen nutrición, entorno y cuidados integrales.
Por su parte, la médico veterinaria zootecnista del zoológico, Valeria Flores, detalló que Julieta atravesó un proceso crítico durante sus primeros tres meses de vida para determinar su viabilidad, ya que en ese periodo pueden presentarse enfermedades congénitas o complicaciones.
“Su alimentación fue constante, inicialmente cada dos horas, además de cuidados específicos como estimulación y limpieza. Posteriormente se hizo una transición gradual hacia el consumo de carne, incluyendo res, pollo e incluso conejo”, explicó.
Actualmente, la jaguar se encuentra en una etapa de adaptación a su nuevo recinto, diseñado para brindarle espacios de resguardo y reducir el estrés ante la presencia de visitantes. De acuerdo con especialistas, las primeras 72 horas son clave para que Julieta se familiarice con los sonidos, el flujo de personas y su entorno, por lo que se pide al público evitar golpear cristales, gritar o intentar llamar su atención.
Autoridades del zoológico también subrayaron que Julieta es, por ahora, el único ejemplar joven de jaguar en el recinto y forma parte de un importante “banco genético” que contribuye a la conservación de la especie. En ese sentido, hicieron un llamado a la población a valorar a estos animales y rechazar el tráfico ilegal de fauna, una de las principales amenazas para su supervivencia.
Finalmente, Moreno, jefe del departamento de administración, planeación y recursos faunísticos, recordó que los zoológicos modernos buscan ser espacios de educación ambiental y conservación.
“Los ejemplares que aquí se resguardan son embajadores de su especie. No son mascotas, son animales silvestres que debemos respetar”, enfatizó.
CHM