• El último lago natural del Valle de México lucha contra el azolvamiento y la sequía

  • La Laguna de Tecocomulco enfrenta un deterioro acelerado que pone en riesgo un ecosistema clave para la biodiversidad de Hidalgo.
Pachuca /

La Laguna de Tecocomulco es uno de los ecosistemas hídricos más importantes y emblemáticos del estado de Hidalgo, con relevancia a nivel nacional. 

Se localiza en el municipio de Tepeapulco y forma parte del Altiplano hidalguense, donde históricamente ha desempeñado un papel central en el equilibrio natural.

El último lago natural del Valle de México

Este cuerpo de agua es considerado el último lago natural del Valle de México, lo que le confiere un valor ambiental, histórico y cultural excepcional, de acuerdo con los registros sobre la transformación de los antiguos lagos de esta zona del país. 

Por esta razón, cuenta con el reconocimiento como sitio Ramsar, una categoría internacional que protege humedales de importancia mundial por su biodiversidad y funciones ecológicas, conforme a la Convención Ramsar sobre los Humedales.

De acuerdo con la información sobre sitios Ramsar, la Laguna de Tecocomulco “se considera el último remanente del antiguo sistema de humedales de agua dulce que dominó la cuenca del Valle de México, en el centro del país. Los acuíferos subyacentes se recargan a través del lago, cuyo nivel de agua fluctúa considerablemente”.

Biodiversidad en riesgo

La información agrega que el sitio es notable por la presencia de 15 especies de patos, con congregaciones de pato colorado, además de la salamandra ajolote (Ambystoma mexicanum), en peligro de extinción, y la carpa asiática, explotada comercialmente por pescadores locales.

Respecto al daño ambiental, se señala que “la erosión en la cuenca, causada por las actividades agrícolas y el sobrepastoreo, provoca una alta tasa de sedimentación y turbidez en el lago. Para abordar este problema, se han implementado proyectos de control de la erosión y forestación para la gestión de la cuenca. Diversas universidades participan en actividades de investigación y capacitación”.
El azolvamiento y la reducción del nivel del agua han transformado el paisaje de la Laguna de Tecocomulco en las últimas décadas. | Jorge Sánchez

Funciones ecológicas clave

La laguna cumple funciones esenciales en la regulación del agua, ya que contribuye a la recarga de acuíferos, ayuda a mitigar inundaciones y mantiene el equilibrio hidrológico regional, como se describe en los criterios internacionales de protección de humedales. Además, actúa como un filtro natural que mejora la calidad del agua y sostiene procesos ecológicos fundamentales.

En términos de biodiversidad, la Laguna de Tecocomulco es refugio de aves migratorias y residentes, así como de peces, anfibios y vegetación acuática, según la información ambiental asociada a este humedal. Cada año, especies provenientes de Norteamérica llegan a esta zona, lo que la convierte en un punto estratégico para la conservación de fauna a escala regional.

Aves migratorias utilizan la Laguna de Tecocomulco como refugio estacional | Jorge Sánchez

Relación con las comunidades ejidales

La importancia de la laguna también se refleja en su relación con las comunidades ejidales que la rodean. De ella dependen actividades como la pesca, la agricultura y el aprovechamiento tradicional de recursos naturales, de acuerdo con la información social vinculada al área. Por ello, su conservación está directamente ligada al bienestar social y económico local.

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Un deterioro progresivo

En las últimas décadas, la Laguna de Tecocomulco ha enfrentado una reducción progresiva de su nivel de agua, problemas de azolvamiento y una presión creciente derivada de actividades humanas en la cuenca, situación documentada en diagnósticos ambientales y en la línea del tiempo de su deterioro. Este escenario ha impulsado programas de restauración ecológica y manejo sustentable, con participación comunitaria e institucional.

La laguna es fuente de sustento para comunidades ejidales que dependen de la pesca y el aprovechamiento tradicional de recursos naturales.| Jorge S.

Origen y evolución histórica

El origen de la laguna se remonta a miles de años atrás, como resultado de procesos volcánicos y tectónicos en el Altiplano Central, según descripciones geográficas de la región. Se trata de un cuerpo de agua endorreico, es decir, sin salida natural al mar, que depende de la lluvia, los escurrimientos y los manantiales para su permanencia.

Con el paso del tiempo, gran parte de los antiguos lagos del Valle de México desaparecieron debido a la desecación y a la construcción de obras hidráulicas, de acuerdo con los registros históricos. Tecocomulco logró sobrevivir a estos procesos, lo que refuerza su condición como el último lago natural de esta región.

La Laguna de Tecocomulco es considerada el último lago natural del Valle de México | Jorge Sánchez

Intervenciones humanas y cambio climático

Antes de 1950, la laguna mantenía niveles de agua relativamente estables. Funcionaba como regulador natural de la cuenca y como refugio de fauna, mientras las comunidades aprovechaban el agua y la pesca sin afectar de manera significativa el equilibrio ecológico, conforme a la reconstrucción histórica de su comportamiento ambiental.

Entre las décadas de 1950 y 1970 comenzaron las primeras intervenciones humanas relevantes en la cuenca. Se realizaron modificaciones para actividades agrícolas y control de escurrimientos, lo que alteró la entrada natural de agua hacia la laguna. Aunque los impactos aún no eran graves, el balance hidrológico empezó a romperse.

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Durante las décadas de 1980 y 1990 se registró el inicio de un deterioro sostenido. La reducción progresiva del nivel del agua se hizo evidente y aumentó el azolvamiento por erosión en zonas altas de la cuenca, lo que provocó la disminución de áreas de espejo de agua y humedales periféricos.

Entre los años 2000 y 2010, la laguna mostró descensos más marcados de su nivel de agua en temporadas secas. En este periodo se observó una reducción de la biodiversidad acuática y del número de aves migratorias, lo que derivó en estudios y llamados para su protección formal, según los antecedentes ambientales.

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Reconocimiento Ramsar y riesgo crítico

En 2012, Tecocomulco fue declarada sitio Ramsar, reconocimiento internacional que confirmó su valor ambiental y visibilizó el deterioro del ecosistema, de acuerdo con los registros de la Convención Ramsar. Sin embargo, este reconocimiento no revirtió por sí solo los daños acumulados.

Entre 2015 y 2020 se intensificaron las sequías, asociadas al cambio climático, y aumentó la presión sobre el agua de la cuenca para uso humano y agrícola. En algunos periodos, la laguna presentó zonas completamente secas, como se señala en la línea del tiempo del deterioro.

De 2021 a 2024, el riesgo fue considerado crítico. El espejo de agua se redujo de forma significativa, se intensificaron los problemas de azolve y se perdió hábitat para diversas especies, situación que llevó al reconocimiento público del riesgo de un colapso ecológico parcial.

Tecocomulco cuenta con el reconocimiento internacional como sitio Ramsar por su importancia ecológica y biodiversidad. | Jorge Sánchez

Acciones de restauración en marcha

A partir de 2025, se impulsaron programas de restauración ecológica y manejo integral del agua, con mayor participación de comunidades ejidales y coordinación institucional. El futuro de la laguna depende de la continuidad y efectividad de estas acciones, de acuerdo con la información proporcionada.

Como parte de estos esfuerzos, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo participó, a través de la Dirección General de Cuencas y Planeación Hídrica, en la asamblea ejidal de Matías Rodríguez, con el objetivo de impulsar la implementación del Programa Estatal Hídrico 2040 y fortalecer el Programa de Restauración Ecológica de la Laguna de Tecocomulco, según información institucional.

Durante una asamblea, personal de la Dirección General de Cuencas y Planeación Hídrica dialogó con el comisariado ejidal de Matías Rodríguez, el presidente de la Unidad de Manejo Ambiental y con ejidatarias y ejidatarios, para presentar los alcances del Programa Estatal Hídrico 2040 y su vinculación con el Programa de Manejo del Área Natural Protegida del ejido.

En ese espacio se destacó la importancia de la participación sectorial y comunitaria para consolidar las acciones de restauración ecológica de la laguna, un ecosistema de alto valor ambiental cuya conservación requiere coordinación interinstitucional y corresponsabilidad social, según lo expuesto durante el encuentro.

Estas acciones se alinean con compromisos internacionales en materia de agua y medio ambiente, como el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de la Agenda 2030 de la ONU y el Plan de Acción para los Bosques y el Agua de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, referencias incluidas en la información original.

De esta forma, la Laguna de Tecocomulco se mantiene como un tesoro hídrico de Hidalgo y como un sitio Ramsar de importancia internacional. Su protección no solo preserva un ecosistema único, sino que también busca garantizar agua, biodiversidad y equilibrio ambiental para las futuras generaciones.

El espejo de agua de la Laguna de Tecocomulco se reduce durante las temporadas secas. | Jorge Sánchez

  • Miguel Ángel Puértolas

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