Gabriela es madre soltera, tiene dos hijos. Sale a las calles a trabajar como todos los días, con fortaleza, amor propio, pero sobre todo con fe y esperanza. Es parte del departamento de limpia del ayuntamiento de Tampico y hoy, en el Día del Trabajo, "no se vale descansar", dice.
Gabriela combina empleo con estudios para superarse
Hace siete meses logró un trabajo; busca un porvenir para poder sostener los estudios de sus hijos quienes cursan la primaria y la secundaria, pero a la vez estudia la carrera de Contador Público los domingos porque quiere superarse y dar lo mejor a sus pequeños.
Desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde, su labor es recoger la basura que hay en calles y avenidas, llueve, truene o esté el sol a plomo.
"Como actualmente estudio; estaba buscando oportunidades de trabajo porque, como tengo dos hijos, y hace 7 meses que estoy en servicios públicos del ayuntamiento de Tampico".
Con 34 años de edad, sabe que es un trabajo digno y reconfortante porque, aunque la gente no lo aprecie, es un digno trabajo.
"Este es un trabajo digno y honrado; es difícil porque andamos en el sol, con lluvia, pero pues mientras tenga un sustento, pues por mientras; ya más adelante buscaré un trabajo donde no pase mucho tiempo en el sol."
En el Día del Trabajo recibe un ingreso extra
En la conmemoración del Día del Trabajo, Gabriela tiene una motivación más, le pagarán doble sueldo algo que le ayudará a tener un poco más de ingreso en su bolsillo. “Ahora nos tocó a nosotros trabajar. Sí, nos pagan un poco más por este día, eso pues motiva”.
La jornada laboral del día uno de mayo, inició para la madre de familia, en el cruce de las calles, Estrella y bulevar Adolfo López Mateos. Viste zapato-tenis blancos, pantalón de mezclilla, blusa de manga larga, gorra y mochila donde guarda agua y su lonche.
Su motivación es sacar adelante a sus hijos
“Empezamos aquí y vamos a caminar hasta el seguro social. Hoy nos tocó recoger basuritas en banquetas y camellones del bulevar. Me gusta mi trabajo, es cansado pero mientras me dé para comer y para sacar a mis hijos adelante”.
Cada paso que da en sus recorrido, están llenos de satisfacción y orgullo porque sabe que le depara un mejor destino. Su prioridad, sacar a sus hijos adelante y después ejercer como una profesionista.
Una labor silenciosa que sostiene la ciudad
En su trabajo de limpia en la ciudad, no solo es ella la que realiza esta labor callada pero importante en la ciudad, también laboran personas de todas las edades que buscan ese ingreso extra, hombres y mujeres, madres solteras.
“El mensaje es que hay que echarle ganas al trabajo, que quienes lo tienen lo valoren. Sea lo que sea, mientras sea un trabajo honrado, es digno”, dice mientras sigue caminando entre el ruido de motores y el bullicio de la ciudad, y recogiendo basuritas de la calle que va depositando una a una en una gran bolsa plástica negra sin mirar atrás.
JETL