M+.- Entre Tenango de Doria y San Bartolo Tutotepec, en las profundidades de la Sierra Otomí-Tepehua de Hidalgo, la docente debía recorrer caminos bloqueados por derrumbes e intransitables por las intensas lluvias, además de atravesar barrancos y ríos, para cumplir con su vocación de enseñanza.
Durante dos años como docente del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), Blanca Esbleydi Mérida Neri tuvo que recorrer caminos que, en ocasiones, quedaban incomunicados por los deslaves provocados por las constantes lluvias entre Tenango de Doria y San Bartolo Tutotepec.
Para llegar a las aulas caminaba por veredas durante más de dos horas, con tal de atravesar derrumbes y garantizar el aprendizaje de sus alumnos.
Con siete años de experiencia, actualmente se desempeña como educadora comunitaria de acompañamiento del Conafe, cargo que ocupa desde 2020.
Una de las regiones más complicadas
La docente de 29 años coordina la microrregión dos de Tenango de Doria, considerada una de las más complejas debido a las dificultades de movilidad. Esta zona comprende las comunidades más alejadas del municipio, como Lomas de Progreso, El Progreso, La Palizada, San Francisco La Laguna y El Lindero, donde se brinda educación inicial, preescolar y primaria a poco más de 40 alumnos.
Blanca Esbleydi considera que un docente enseña con el corazón. Como parte de su labor, actualmente brinda apoyo a educadores comunitarios frente a grupo, ayudándolos a resolver conflictos con padres de familia, además de plantear estrategias de lectura y escritura.
La vaguada monzónica no detuvo las clases
La vaguada monzónica registrada en octubre del año pasado destruyó caminos en la región de Tenango de Doria, pero no detuvo el aprendizaje de los alumnos. Durante semanas no hubo transporte público, hasta que las autoridades restablecieron las comunicaciones.
Pese al escenario, los docentes del Conafe no descuidaron sus labores y retomaron clases una semana después del desastre natural, debido a que los maestros frente a grupo eran originarios de las localidades afectadas por las lluvias, recuerda Blanca Esbleydi.
“Como educadora comunitaria de acompañamiento tardé un poco más en regresar, hasta que hubiera acceso a las localidades que atiendo, por lo que el trabajo lo realizaba vía WhatsApp o llamadas telefónicas”, relata.
En este contexto, resalta que ser docente es “una de las profesiones más nobles, donde la vocación es el pilar para guiar a las nuevas generaciones y afrontar los retos de la vida con responsabilidad”.
“No sólo enseño, también aprendo y crezco junto a mis alumnos. Mi labor no se reduce a transmitir conocimientos; también implica escuchar, guiar, motivar y crear un ambiente de aprendizaje inclusivo y respetuoso”, destaca.
Dos años frente a grupo
Originaria de San Bartolo Tutotepec, de 2020 a 2022 se desempeñó como docente de preescolar y primaria en la comunidad de El Xaja, ubicada a 50 minutos de Tenango de Doria. Era la única maestra encargada de atender todos los grados.
“Tenía una matrícula total de 12 alumnos y un niño con barreras de aprendizaje, lo cual representó un reto para mí. Fue una gran experiencia trabajar con los pequeños y las madres de familia, además de resolver todos los obstáculos que se me presentaban”, comenta.
Entre las dificultades que enfrentó para cumplir con su labor docente destacan la falta de transporte público y las constantes lluvias que provocaban derrumbes y bloqueaban caminos.
Caminatas de hasta dos horas
En caso de deslaves, comunes en aquella región del estado, Mérida Neri debía salir de su hogar a las 7:00 horas para llegar al salón de clases a las 9:00 horas.
Primero tomaba una colectiva de San Bartolo Tutotepec hacia Santa María y posteriormente otro transporte público que la dejaba en la entrada de la comunidad, desde donde todavía caminaba otros 20 minutos.
Así, un trayecto que normalmente realizaba en 50 minutos podía extenderse hasta dos horas, dependiendo de si los caminos estaban bloqueados o con paso parcial.
Continúan los problemas por derrumbes
Actualmente, Blanca Esbleydi permanece varada debido a las recientes lluvias que provocaron bloqueos carreteros, situación que le impidió llegar al salón de clases. Por ello, este día trabaja a distancia con las educadoras a las que debía acompañar.
La docente señala que las escuelas cuentan con infraestructura digna gracias a recursos del gobierno federal; sin embargo, reconoce que la labor docente ha recibido poco apoyo económico, aunque eso no ha impedido que haga rendir los recursos para mantenerse frente a grupo y garantizar el aprendizaje de sus alumnos.