La fe se siente, se respira y se comparte. Desde temprana hora de este jueves, cientos de feligreses comenzaron a llenar el Domo Uno donde se celebra la misa de inicio episcopal de Margarito Salazar Cárdenas, como nuevo obispo de la Diócesis de Tampico en un ambiente cargado de emoción, expectativa y profundo sentido espiritual.
Creyentes de todas las edades
Familias enteras, adultos mayores, jóvenes y niños han acudido para ser testigos de este momento histórico para la Diócesis de la ciudad porteña. Entre la multitud también destacan presbíteros y sacerdotes provenientes de distintas regiones del país y de los mismos decanatos, quienes se han sumado a esta celebración que marca el inicio de un nuevo liderazgo pastoral.
Una misa llena de fe y una cálida bienvenida
Los cantos litúrgicos, las oraciones y los gestos de bienvenida reflejan el cariño y la esperanza con la que la comunidad recibe a su nuevo obispo. Uno de los momentos más emotivos, sucedió cuando el obispo mostró en papel, su nombramiento desde el Vaticano.
AA