Este lunes, el Panteón de Mezquitán conmemora 130 años de existencia, un aniversario que coincide con la jornada central del Día de Muertos.
Fue un 2 de noviembre de 1896, mientras la sociedad tapatía honraba la memoria de sus difuntos, cuando este espacio funerario abrió formalmente sus puertas en el sector norte de Guadalajara.
El Panteón de Mezquitán es un espacio llenó de identidad para los tapatíos
Durante sus primeras etapas, las sepulturas comenzaron a erigirse a lo largo de senderos de tierra, dando paso a la edificación de monumentos esculpidos en cantera y mausoleos familiares que con los años transformaron al camposanto en un referente de la memoria arquitectónica e histórica de la ciudad.
A más de un siglo de su fundación, el reciento conserva su dinámica tradicional. Cincuenta y dos décadas después, sus avenidas y secciones continúan registrando la afluencia constante de ciudadanos que acuden con arreglos florales para dar mantenimiento a las tumbas de sus antepasados.
"Usualmente venimos cada año, venimos en días brincados cada familiar para adornarle aquí poco a poco a la tumba donde está mi papá y mi abuelito", compartió Fernanda, visitante del Panteón de Mezquitán.
Al interior del reciento, la manifestación del recuerdo adopta distintas formas. Diversos de los asistentes dedican varias horas del día a la colocación de elementos tradicionales sobre los sepulcros, reeditando costumbres que han pasado de generación en generación.
"Trato de hacerle como un altar con flores de cempasúchil, veladoras, pan de muerto y un camino de pétalos de flores de cempasúchil para que siga su camino", detalló Lorena, otra de las asistentes a la jornada conmemorativa.
Con el paso del tiempo, el ritual anual de retornar al camposanto permanece arraigado entre la población local como una fecha de reunión y permanencia comunitaria.
"Es un momento de sentirlos más cerca de nosotros, de recordarlos y no olvidarnos. Siempre los llevamos en nuestros corazones a pesar del tiempo que pase, que en este caso nosotros ya son varios años y no nos olvidamos de ellos", concluyó Fernanda.
A 130 años de haber recibido sus primeros servicios, el Panteón de Mezquitán se consolida como uno de los espacios de mayor arraigo identitario en la Zona Metropolitana durante la festividad del 2 de noviembre.
CH