Con colores, brillos y todo tipo de detalles creativos, los peinados locos se han convertido en un esencial en las escuelas durante la semana en la que se celebra el Día del Niño; sin embargo, implica más que solo arreglar su cabello, pues también representa una oportunidad para fomentar la creatividad, fortalecer la confianza de los pequeños y crear momentos de convivencia familiar.
Karina Leos, estilista, compartió que estos peinados tienen un gran impacto positivo en la vida de los pequeños, ya que los ayuda a fortalecer la confianza y seguridad en ellos mismos.
“Pues una de las cosas que yo he notado en lo personal con mis hijos y también lo he visto externamente es que les da mucha seguridad a ellos mismos, o sea, el traer un peinado diferente y salir a mostrarlo a los demás, o sea, eso les da mucha seguridad porque los empiezan a chulear de ‘ay qué bonito’, ‘qué divertido’, y ellos se sienten especiales”.
En ocasiones, la falta de habilidad o creatividad puede representar un reto para algunos padres de familia ante este tipo de dinámicas; sin embargo, Monserrat Esmeralda, emprendedora, consideró que tan solo un poco de color y algunos brillos pueden cambiarlo todo.
“Es algo como muy mágico, ¿no? O sea, porque de algo que ves como en una idea o en una creación que tú tienes le agregas un toque de magia al peinado y eso lo hace, pues, todavía más increíble para ellos”.
Ambas madres de familia coincidieron en que esta actividad es una oportunidad perfecta de convivencia con los pequeños, donde ellos pueden aportar con su creatividad para elaborar el peinado, y también se vive un momento especial entre padres e hijos.
“A veces también es imaginación de ellos y es lo padre, porque ellos también participan en esta dinámica del Día del Niño y se divierten mucho”, compartió Karina Leos.
“Sé que a veces, como papás, trabajamos y ya sea que estemos en casa, trabajemos o tengamos algún horario, es complicado empezar a pensar: hoy tengo que hacer esto o el otro; pero aunque sea algo muy, muy pequeñito lo que tú hagas, lo sencillo para tu niño es algo que le va a hacer sentir diferente, y lo vas a acompañar en ese momento y se van a divertir juntos”, consideró Monserrat Esmeralda.
Entre cepillos, pintura y risas, los peinados locos se transforman en mucho más que una actividad escolar, convirtiéndose también en momentos de unión familiar, creatividad compartida y recuerdos que permanecerán en la infancia de muchos niños.
mrg