Estos son los factores que afectan la calidad de agua en CdMx, Guadalajara y Monterrey

Los factores que generan desconfianza en la calidad del vital líquido se traducen a que México es el mayor consumidor de agua embotellada en el mundo.

El especialista sostuvo que las redes de distribución son el eslabón más débil del sistema. Archivo
Esther Herrera
Monterrey, Nuevo León /

Las ciudades de México, Guadalajara y Monterrey han reportado que la percepción de la calidad del agua ha disminuido. Y es que el problema del agua potable no nace en las plantas, sino en el camino rumbo a los hogares.

Es decir, redes viejas, fugas invisibles y sistemas domésticos descuidados que degradan el recurso, según un reporte elaborado por la empresa especializada en purificación de agua, Somos Pura.

“Cuando las personas dudan del agua que sale de la llave, la alternativa inmediata es el agua embotellada, con un alto costo ambiental y económico”, señaló Leandro Barrionuevo, cofundador de la firma.

Mencionó que estos factores que generan desconfianza en el líquido se traducen a que México es el mayor consumidor de agua embotellada en el mundo: cada persona bebe entre 244 y 390 litros al año.

Barrionuevo insistió que el principal riesgo para la calidad del agua del país está en el último tramo del sistema: redes secundarias y almacenamiento doméstico.

“Aunque el agua potable que sale de las plantas de tratamiento en México cumple con la normatividad vigente, gran parte de ese líquido deja de ser confiable antes de llegar a los hogares. El deterioro de la infraestructura hidráulica, las fugas en las redes de distribución y el mal estado de cisternas y tinacos provocan que el agua se contamine en el trayecto final, lo que ha roto la confianza en su consumo”, subrayó el directivo.

La presencia de sarro en electrodomésticos, sedimentos en los vasos, regaderas que se tapan, calentadores que duran menos y agua que huele o sabe “raro”, son algunas manifestaciones de la mala calidad del agua.

Refirió que la fragilidad de la infraestructura hídrica, donde cerca del 40 por ciento del agua potable se pierde por fugas antes de llegar a los usuarios finales, de acuerdo con estimaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“El agua sale en condiciones óptimas de la planta potabilizadora, pero las tuberías con décadas de antigüedad, hierro galvanizado, materiales corroídos, cemento y asbesto acumulan sedimentos y provocan filtraciones”, explicó Barrionuevo.

El especialista sostuvo que las redes de distribución son el eslabón más débil del sistema; fugas, rupturas y conexiones irregulares permiten que contaminantes externos entren en contacto con el agua.



nrm

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