Aquella tarde del martes 13 de octubre, los familiares de Ángel Francisco lo vieron abordar voluntariamente la camioneta del centro de rehabilitación antiadicciones Pazer Astorga.
Parecía ser el comienzo de una nueva oportunidad... El preámbulo de una vida diferente para todos, en especial para el joven de 25 años.
Nunca imaginaron que era el comienzo de la tragedia.
"Él lo tomó de sorpresa, porque los señores entraron y lo agarraron, pero él no forcejeó ni nada, ni ellos lo forzaron, pero él solo dijo: está bien, está bien, y se fue. Y fueron y lo metieron a la camioneta, y ya no lo volvimos a ver, comentó la señora María del Refugio Cerda, abuela de Ángel.
Una semana después les avisaron que su ser querido estaba muerto.
Siete colaboradores del anexo de la colonia Xochimilco, en Guadalupe, están bajo investigación. Presuntamente golpearon a Ángel Francisco.
"No es justo. Queremos que paguen, y no voy a parar hasta que pague el último de quién cometió ese delito. La muerte de mi hijo no va a quedar así. No es justo, y pido justicia. Y le pido a la fiscalía y a las autoridades, que nos apoyen y que por favor no vayan a dejar este caso así", expresó por su parte la mamá del joven, Gabriela Zamarrón.
Como madre, les suplica a aquellos que pudieron haber atestiguado la posible agresión, que den su versión y se logre el esclarecimiento de los hechos.
"Sí, de hecho hay unos muchachos que me dieron su testimonio, de los que estuvieron ahí presentes, que también eran internos, y voy a hacer todo lo posible porque me apoyen a ser testigos cuando ya se necesite la audiencia", agregó la ama de casa.
Para la señora Gabriela el dolor es inmenso, y sólo les pide a las autoridades aplicar todo su esfuerzo para aclarar la muerte del vecino de la colonia ExHacienda Santa Rosa, de Apodaca.
"Hágannos justicia. Que paguen por la muerte de mi hijo. Que no quede impune, por favor. Él era un muchacho muy bueno, muy noble. No era nada agresivo. Era muy tranquilo. Queremos que se haga justicia. Que todo eso que le hicieron sufrir, no se quede así, por favor", recalcó Gabriela.
La familia jamás esperó un desenlace como ese. Sus esperanzas estaban cifradas en una efectiva rehabilitación de Ángel Francisco.
"Y ándele: a los siete días que salió eso: que estaba enfermo y que se había golpeado él solo y que se había caído en el baño. Le digo: no. No puedo creerlo, porque él no era agresivo, ni se golpeaba nunca, nunca. Aquí andaba muy bien", aseveró la abuela.
El joven apodaquense murió la mañana del martes 20 de octubre, tras ser supuestamente sometido o agredido en el anexo ubicado en la colonia Xochimilco, de Guadalupe.
grt