El posible aumento en el precio de la tortilla abre un nuevo frente de presión para los hogares. En ese contexto, la diputada Karla Perales pidió a las autoridades federales anticiparse para evitar que el ajuste llegue al consumidor final.
La legisladora advirtió que se trata de un alimento básico con presencia en más del 80% de los hogares del país, por lo que cualquier variación en su precio impacta directamente en la economía doméstica. El señalamiento se da en medio de una discusión pública por el encarecimiento de insumos.
El incremento en el costo del maíz, energéticos, transporte y otros factores ha presionado la cadena de producción. A esto se suman gastos operativos en tortillerías como renta, electricidad, gas, mantenimiento y mano de obra, que complican la operación de pequeños y medianos negocios.
Desde Movimiento Ciudadano se planteó que el problema no enfrenta a productores y consumidores, sino que refleja un desequilibrio en la cadena. En ese sentido, se promovió un exhorto para abrir mesas de diálogo con la industria de la masa y la tortilla.
La propuesta contempla la participación de dependencias federales como Secretaría de Economía, Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y la Procuraduría Federal del Consumidor, con el objetivo de prevenir incrementos injustificados y analizar apoyos que contengan el precio al consumidor.
El planteamiento busca intervenir antes de que el aumento se traslade al mercado, en un contexto donde los costos ya se reflejan en distintos eslabones de la cadena. La discusión se centra en evitar que el ajuste termine por afectar el acceso a un producto esencial en la dieta diaria.