"No a toda la gente le gusta esto", es parte del uno de los mensaje publicados por establecimento como tiendas o cafeterías dedicados a los gatos, en los que además de vender productos para los felinos, ofrecen servicio de alimentos y bebidas acompañados por estos "animalitos". Sin embargo, desde hace unos meses se han visto en la necesidad de invertir en mejoras y hasta de bajar las cortinas a solicitud de las autoridades capitalinas.
Aquí te contamos las historias de algunos emprendedores que se han visto afectados por "denuncias anónimas".
El Gato Vago, ubicado en la colonia San Rafael, Ciudad de México, según información de redes sociales, defendió en febrero pasado el concepto de su negocio: una tienda en la que puedes "encontrar productos veganos y ropa para ti, juguetes para tu gato, adornos", entre otros artículos.
"Este restaurante lo hicimos con el afán de tener gatos, copiando un catcafé de España que abrió un albergue con el propósito de encontrarle casa a los gatos que están aquí, que vengan convivan con ellos", refirió en un mensaje.
No obtante, reveló que "en menos de 1 mes", recibió la visita de inspectores de salubridad, tras recibir algunas denuncias anonimas.
"Cada que vienen nos piden hacer mejoras que para nosotros es un poco absurdo como tener que cambiar la puerta de la cocina, pero si no lo hacemos ahora sí nos pueden cerrar", relató.
La tienda pidió desde ayuda para encontrar carpinteros hasta donativos, pero finalmente se logró mantener en operaciones.
Meow Cat Cafe
"¡Nos van a cerrar el café!", escribió en redes sociales Michel Gatti, fundadora de la cafetería Meow Cat Cafe, localizado en la avenida Nuevo León, en Ciudad de México, y que también se vio en la necesidad de apegarse a lo que le pedían las autoridades de salubridad para no cerrar sus puertas.
"Mientras estaba en consulta, me ahalbaron allá las chicasdel café, que llegó una persona a hacer una inspección porque llegó una denuncia", compartió en sus redes sociales.
Gatti afirmó que los permisos para operar la cafetería estaban en regla, no obstante las autoridades les hicieron ver que los gatos no pueden estar en el establecimiento.
"Estoy enojada, estoy triste, porque todos estos años, mi esfuerzo tal cual, de mi trabajo y mi sueldo lo he invertido en el café", manifestó.
"Aquí seguimos. Trabajando todos los días para adaptarnos, mejorar y construir un modelo más sólido, más responsable y más protegido, tanto para nuestros visitantes como para nuestros michis", expresó en otro mensaje en sus redes sociales, en donde afirman que el negocios sigue en operación.
Mistu’ Café
Mistu’ Café, que se describe como centro de bienestar felino, comunicó en redes sociales que en febrero pasado recibió "la visita de verificación por parte de la alcaldía Cuauhtémoc tras una denuncia relacionada con la presencia de nuestros gatos".
El cat café refirió que la legislación actual en México no contempla ni reconoce aún el modelo de cafetería con gatos como giro de negocios válido para la venta de alimentos y bebidas, a pesar de las medidas de higiene y protocolos.
Lo anterior, derivó en el cierre del servicio de alimentos y bebidas de este establecimiento, manteniedo la venta de productos, artículos y mercancías para gatos.
"Mistu’ Café nació del amor por los gatos, del rescate responsable y del deseo de crear un espacio consciente, no de romper reglas ni poner en riesgo a nadie", manifestó.
MRA