Entrar a una cafetería, sala de espera o cualquier lugar con varios asientos disponibles y elegir el sitio más alejado de los demás puede parecer una decisión sin importancia.
Sin embargo, cuando una persona repite este comportamiento, surge una pregunta: ¿por qué algunas personas prefieren mantener distancia incluso cuando podrían sentarse junto a otras?
La psicología estudia este comportamiento a través de conceptos como la distancia interpersonal y el espacio personal, que se refieren a la separación física que las personas mantienen durante sus interacciones.
La Asociación Estadounidense de Psicología (APA) señala que esta distancia cambia según el contexto, el tipo de relación, la cultura y características individuales.
¿Qué puede haber detrás de elegir un lugar apartado?
Una de las explicaciones más directas es la búsqueda de privacidad. No necesariamente significa que alguien quiera estar completamente solo, sino que puede preferir controlar cuándo interactúa con otras personas, reducir el contacto visual o disponer de un espacio propio.
Un estudio publicado en Frontiers in Psychology y registrado en PubMed analizó precisamente la elección de asientos en cafeterías. En sus experimentos, los participantes mostraron con mayor frecuencia una preferencia por lugares situados a mayor distancia de otros clientes.
Los investigadores también encontraron que las decisiones estaban relacionadas con las expectativas sobre la interacción, la privacidad y el nivel de agrado o activación que cada asiento podía generar. Por eso, sentarse lejos puede responder a cuestiones tan cotidianas como:
- Tener mayor sensación de privacidad.
- Evitar interacciones espontáneas con desconocidos.
- Reducir el contacto visual o la proximidad física.
- Sentirse más cómodo con mayor espacio personal.
- Controlar mejor el entorno mientras se come, trabaja, lee o espera.
La APA explica que el espacio personal funciona como una especie de “burbuja” alrededor de cada individuo y que su tamaño no es idéntico para todas las personas. También cambia dependiendo de la situación y de quién se encuentre cerca.
¿Significa que una persona tiene ansiedad social?
No necesariamente. Elegir una mesa apartada, por sí solo, no permite diagnosticar ansiedad social ni indica que alguien tenga un problema psicológico.
Sí existe una relación estudiada entre la ansiedad social y la preferencia por mantener mayor distancia de personas desconocidas. Investigaciones registradas en PubMed han encontrado asociaciones entre mayores niveles de ansiedad social y una mayor distancia interpersonal preferida en determinados contextos.
Pero el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH) explica que el trastorno de ansiedad social implica un temor intenso y persistente a situaciones en las que una persona puede sentirse observada, evaluada o juzgada, además de una interferencia significativa en la vida cotidiana.
Así que la próxima vez que alguien elija la mesa más alejada del resto, no significa automáticamente que quiera evitar a las personas. Puede tratarse simplemente de una preferencia por la privacidad, el espacio personal o una menor interacción. El contexto y la frecuencia del comportamiento son mucho más importantes que un solo asiento.
JCM