De pronto estás trabajando, viendo el celular o simplemente descansando y notas que te tiembla el ojo. El movimiento puede resultar molesto e incluso generar preocupación, pero en la mayoría de los casos se trata de un espasmo involuntario y pasajero.
Aunque se conoce popularmente como “temblor del ojo”, generalmente es el párpado el que presenta pequeños movimientos musculares. Una de las formas más frecuentes se conoce como mioquimia y suele afectar un solo ojo.
De acuerdo con información difundida por IMSS-Bienestar, este tipo de espasmo es muy común y puede relacionarse con estrés, cansancio o fatiga ocular. La institución también señala que, por lo general, desaparece por sí solo.
¿Por qué tiembla el ojo?
No existe una sola causa. Entre los factores que pueden favorecer estos movimientos están:
- Falta de sueño.
- Estrés.
- Cansancio o fatiga ocular.
- Consumo elevado de cafeína y otros estimulantes.
- Irritación o sequedad de los ojos.
- Exposición prolongada a pantallas.
IMSS-Bienestar recomienda procurar un descanso adecuado, limitar el consumo de cafeína y reducir los niveles de estrés como parte de las medidas que pueden ayudar a disminuir estos espasmos.
La Mayo Clinic coincide en señalar el cansancio, el estrés, el exceso de cafeína, la fatiga ocular y la irritación de la superficie del ojo entre los factores que pueden desencadenar la mioquimia. También menciona que algunos medicamentos pueden estar relacionados con este tipo de movimiento.
Por su parte, la Cleveland Clinic explica que la mioquimia del párpado es extremadamente frecuente y suele ser inofensiva, particularmente cuando aparece después de periodos de estrés, falta de sueño o consumo de estimulantes.
¿Qué hacer si te tiembla el ojo?
Si el movimiento aparece ocasionalmente, algunos cambios sencillos pueden ayudar. Dormir mejor, reducir la cafeína y buscar momentos de descanso durante el día son las principales recomendaciones de IMSS-Bienestar.
También es conveniente darle pausas a los ojos si pasas muchas horas frente a una computadora o celular, especialmente cuando existe sensación de cansancio o irritación.
La Mayo Clinic coincide que estos espasmos suelen desaparecer en unos días o semanas con descanso.
¿Cuándo preocuparse por un ojo que tiembla?
La mayoría de estos episodios no requiere tratamiento, pero hay situaciones en las que conviene acudir con un profesional de la salud.
La Mayo Clinic recomienda solicitar una valoración si el movimiento persiste durante varias semanas, si el párpado se cierra completamente con cada espasmo, existe dificultad para abrir el ojo, aparece debilidad o rigidez en la zona, el movimiento se extiende a otras partes de la cara o el cuerpo, o el ojo presenta enrojecimiento, hinchazón o secreción.
También es importante prestar atención a cambios en la visión. La Cleveland Clinic señala que la valoración médica es recomendable cuando el temblor afecta la visión, se vuelve persistente o comienza a interferir con las actividades cotidianas.
En algunos casos, los espasmos persistentes pueden corresponder a afecciones como el blefaroespasmo o el espasmo hemifacial. Este último puede comenzar alrededor del ojo y extenderse progresivamente a otros músculos de un lado de la cara, por lo que requiere una evaluación para determinar su origen.
En cambio, cuando el temblor aparece de manera ocasional y coincide con falta de descanso, estrés, exceso de cafeína o fatiga visual, lo más frecuente es que desaparezca al corregir esos factores.
Por eso, que te tiemble el ojo de vez en cuando generalmente no es motivo de alarma. Si el movimiento persiste, aumenta de intensidad o aparece acompañado de otros síntomas, lo recomendable es consultar a un especialista.
JCM