La gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, encabezó este lunes la tradicional apertura de la Presa de la Olla, en Guanajuato capital, con motivo del 276 aniversario de esta celebración que forma parte de la identidad histórica de la ciudad.
En punto de la 1 de la tarde, se llevó a cabo la apertura de las compuertas del histórico embalse, en un acto al que la mandataria estatal acudió acompañada por su esposo y sus hijos, además del secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona.
Previo al inicio de la ceremonia, la gobernadora a través de sus redes sociales destacó que esta celebración representa una oportunidad para fortalecer la identidad de Guanajuato y preservar las tradiciones que han pasado de generación en generación.
“Ya estamos listos en un minutito más vamos a estar presentes en una de las celebraciones más tradicionales de nuestra capital del estado, la apertura de la Presa de la Olla donde se reunen las familias, nuestros comerciantes donde podemos compartir un momento de esos que llenan el corazón con las tradiciones que dan identidad”, expresó la gobernadora.
Al momento en que se abrieron las compuertas, el sonido de los fuegos artificiales marcó el inicio del desfogue del agua, mientras cientos de asistentes observaban el espectáculo desde distintos puntos del parque. Los destellos de colores iluminaron el cielo y fueron acompañados por aplausos de los asistentes, quienes año con año acuden para formar parte de esta tradición.
Además del acto protocolario, comerciantes instalaron puestos de antojitos, artesanías y productos típicos, aprovechando la afluencia de visitantes locales, nacionales y extranjeros.
La apertura de la Presa de la Olla tiene sus orígenes en el siglo XVIII, cuando el embalse fue construido para abastecer de agua a la ciudad. Con el paso del tiempo, el desfogue anual dejó de ser únicamente una necesidad hidráulica para convertirse en una celebración popular que hoy constituye uno de los eventos más importantes del calendario cultural de la capital del estado.
A 276 años de esta tradición, la ceremonia continúa convocando a miles de personas que se reúnen para preservar una costumbre que forma parte de la identidad de Guanajuato y que cada año fortalece el sentido de pertenencia entre sus habitantes.