Los programas sociales ampliaron su cobertura en México al pasar de llegar a 15 por ciento de hogares en 2020 a 41.4 por ciento en 2025, de acuerdo con la Encuesta Intercensal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Cobertura de apoyos sociales en México
Los apoyos económicos de los gobiernos federal y estatales registraron el mayor aumento entre las fuentes de ingresos no laborales consideradas por la encuesta, además de alcanzar a una mayor proporción de hogares que las pensiones, las jubilaciones o el dinero enviado por otras personas.
Esta cobertura fue más amplia en Guerrero, Oaxaca y Chiapas, donde más de la mitad de los hogares tenía al menos un integrante que recibió dinero de algún programa gubernamental, con proporciones de 57, 56.9 y 53 por ciento, respectivamente.
En contraste, los programas sociales tuvieron la menor cobertura en Quintana Roo, con 25.8 por ciento de los hogares; Nuevo León, con 28.3 por ciento, y Baja California, con 28.4 por ciento, mientras que en Guerrero alcanzaron 57 por ciento, más del doble que en cualquiera de esas entidades.
Más de 50% de hogares recibe una pensión o remesas
Al considerar también las pensiones, las jubilaciones y el dinero enviado por personas desde dentro y fuera del país, la proporción de hogares que recibió recursos de alguna de estas fuentes aumentó de 38.5 a 50.1 por ciento en cinco años, equivalente a cerca de 19.9 millones de familias en 2025.
Después de los programas gubernamentales, las pensiones y jubilaciones fueron la fuente de ingresos no laborales más frecuente entre los hogares, pues llegaron a 16.6 por ciento en 2025, frente a 13 por ciento registrado cinco años antes.
Sin embargo, el dinero enviado por otras personas tuvo un comportamiento distinto, ya que la proporción de hogares que recibió recursos de alguien que vivía en otra vivienda dentro del país bajó de 6.1 a 5.2 por ciento, mientras que la de quienes recibieron envíos desde el extranjero disminuyó de 5.1 a 4.7 por ciento.
PNMO