La diputada de Nueva Alianza, Mónica Reyes Martínez, propuso declarar el primer domingo de febrero de cada año como el día hidalguense del aguamiel y pulque, con la finalidad de dar reconocimiento institucional a una de las tradiciones más arraigadas en la entidad, así como dignificar la actividad del tlachiquero y todos los que participan en su producción y fermentación.
Expuso que en dicha fecha tradicionalmente se llevan a cabo ferias y celebraciones pulqueras en municipios de Hidalgo, así como festividades relacionadas con el maguey, calendarios agrícolas y rituales prehispánicos en los que rendían homenaje a las deidades antes de los ciclos de siembra.
De aprobarse en el Congreso local, la iniciativa implica que las autoridades municipales y estatales deberán realizar acciones para la promoción local, nacional e internacional del aguamiel y el pulque producido en Hidalgo.
La legisladora argumentó que el pulque es una bebida ancestral vinculada con las culturas prehispánicas, especialmente con los toltecas.
“Tiene un valor cultural intangible e inigualable y forma parte del patrimonio inmaterial”, dijo la diputada durante sesión.
Esta bebida resulta de la fermentación de la aguamiel que se extrae de la planta del maguey, el cual es parte sustancial de la comida hidalguense. “Se usa para elaborar salsas, caldos, platos fuertes e incluso algunos postres”.
Por tanto, la diputada busca rendir tributo a uno de los alimentos y bebidas más emblemáticas de la entidad, así como un reconocimiento institucional a una de las tradiciones más arraigadas de la historia hidalguense, y fomentar el interés de la población por su producción y consumo dentro y fuera del estado.
También pretende apuntalar el agroturismo y fortalecer la economía de los habitantes que se dedican a esta actividad.
“Establecer una fecha para la conmemoración tiene diversos significados, como reconocer la función del maguey como parte fundamental de la sustentabilidad toda vez que contribuye a la conservación de los suelos”, dijo Reyes Martínez.