Morir sin testamento no significa que los bienes de una persona queden en el aire, pero sí puede abrir la puerta a un proceso legal más largo, costoso y, en algunos casos, a conflictos entre familiares.
Juan Ubaldo López, abogado especialista en la materia señaló que cuando una persona fallece sin dejar testamento, la herencia se determina conforme a las reglas establecidas en el Código Civil de Nuevo León.
“Los parientes más cercanos excluyen a los más lejanos, cuando no hay testamento. Por ejemplo, los hijos, el cónyuge, padres, hermanos, primos, sobrinos, dependiendo de cada situación”.
Esto significa que bienes como casas, vehículos y otros inmuebles pasan a un procedimiento de sucesión legítima, en el que se determina quiénes tienen derecho a recibirlos.
La situación puede variar dependiendo de si existen hijos, cónyuge o padres con vida, ya que la ley establece diferentes reglas para cada caso.
Pero hay una diferencia importante cuando se trata de dinero en cuentas bancarias.
“En caso de cuentas bancarias, el dinero no va a los herederos legítimos, sino al beneficiario que se haya determinado ante la institución bancaria. Solamente en caso de que no haya un beneficiario, entonces pasa con la masa hereditaria”.
Y aunque muchas personas consideran que hacer un testamento representa un gasto elevado, el costo puede ser mucho menor que enfrentar posteriormente un juicio sucesorio.
En Nuevo León, un testamento puede tener un costo aproximado de entre 5 mil y 10 mil pesos, aunque durante septiembre, considerado el mes del testamento, algunas notarías ofrecen precios especiales.
“Definitivamente sale mucho más caro. Cuando no hay un testamento y se tiene que ir al juicio sucesorio de intestado, la mayoría de las veces vas a necesitar un abogado que tiene que llevar a cabo todo el procedimiento”.
Además de los honorarios legales, una sucesión intestamentaria puede representar meses de trámites y posibles disputas entre los propios familiares.
Por ello, la recomendación es no esperar a tener un patrimonio grande para hacer un testamento.
“Sale mucho más barato dejar un testamento, dejar todo en orden y cualquier persona, desde que tenga una casa, un carro, es mejor hacer el testamento”.
El documento también puede modificarse posteriormente. Si una persona cambia de opinión sobre quién recibirá sus bienes, puede modificar su testamento las veces que sea necesario, siempre que cumpla con los requisitos legales.
Así, además de definir quién recibirá el patrimonio, el testamento puede evitar gastos, trámites y conflictos familiares después del fallecimiento.
nrm