Como parte de una tradición de más de 200 años se realizó este Viernes Santo una edición más del Viacrucis de Guadalajara, una representación que desde las nueve de la mañana reunió a cientos de fieles en las inmediaciones de la Parroquia de Nuestra Señora del Sagrario.
Francisco Rodríguez, uno de los feligreses que se dio cita para participar en la también conocida como 'vía dolorosa', expuso las razones que lo hacen ir año con año a presenciar y vivir este acto de fe.
“Homenajear y hacer un tributo a nuestro señor Jesucristo y hacer oración, además, de que voy a misa los domingos, me llama la atención esta representación por el motivo de que Jesús sufrió mucho por nosotros debido al cariño que nos está dando y nos da un mensaje de hacer bien las cosas y no el mal”, relató.
¿Qué tan largo es el viacrucis en Guadalajara?
El recorrido de casi dos kilómetros hasta la Catedral de Guadalajara inició a las 9:30 de la mañana con la primera de 14 estaciones: la sentencia de muerte a Jesús, en la que Poncio Pilato dicta el castigo en contra de Jesús de Nazareth. Con esta estación se enmarcó así el comienzo de un recorrido de fe y reflexión por las calles del centro tapatío.
“Esta práctica piadosa nos ayuda para poner en la realidad actual estas situaciones, creo que las nuevas generaciones están receptivos y atentos a lo que sucede, esta semana es especial y nos ayuda a involucrarnos y ver la manera de cómo podemos formar parte de lo que esperamos o construir una sociedad mejor”, dijo el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Guadalajara, Héctor López Alvarado.
En total fueron 14 estaciones a lo largo de la avenida Fray Antonio Alcalde que vivieron los feligreses acompañados de rezos y cantos; entre las estaciones más populares destacaron las tres caídas de Jesús y el encuentro con su madre, María.
A las 11 de la mañana la avanzada llegó a la explanada de la Catedral de Guadalajara, siendo recibidos por una gran cantidad de creyentes; en este último punto se vivió la última etapa del viacrucis, con las estaciones de: Jesús es clavado en la cruz, seguida de su muerte y la puesta en el sepulcro.
JVO