La Avenida Paseo de la Reforma reabrió su circulación vial las primeras horas de este lunes, luego del encuentro de la Selección Mexicana de Fútbol contra Inglaterra, que congregó a miles de ciudadanos en las calles, quienes prolongaron el festejo de madrugada pese a los resultados adversos del partido.
Antes de las 6:00 de la mañana, la Ciudad de México retomó su ritmo habitual. El transporte público sobre los corredores de Reforma e Insurgentes ofreció servicio de manera regular a los miles de trabajadores que a temprana hora se dirigían a sus oficinas, despejando la vialidad que horas antes lucía colapsada.
Festejos en Reforma
La afición aprovechó la coyuntura mundialista para mantener la fiesta y el consumo de alcohol. Sin embargo, la multitud que una noche antes alcanzó una estimación de un millón 400 mil personas quedó reducida, al amanecer, a menos de una veintena de personas.
Escuchando las canciones de José José, con vasos de Bacardí y refresco en mano, los últimos rezagados se resistían a retirarse; en su mayoría, visitantes foráneos que viajaron a la capital del país exclusivamente para vivir la experiencia mundialista.
Residuos de las celebraciones
En las inmediaciones, el saldo de la celebración se hizo evidente en la basura: latas de cerveza vacías, los ya clásicos vasos rojos de plástico y decenas de envases de espuma, de esa que los comerciantes ambulantes ofertaban a 20 pesos la pieza o en promoción de tres por 50.
Desde la medianoche, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC) implementaron un operativo para peinar las zonas donde fueron instaladas las megapantallas, con el objetivo de resguardar a los asistentes, agilizar el retiro de las estructuras y coordinar las labores del personal de limpieza que devolvieron la normalidad al corredor turístico.
EA