La adaptación de los estudiantes a la restricción del uso de teléfonos celulares en escuelas de educación básica en Guanajuato será paulatina y dependerá de un proceso de concientización que permita a los propios alumnos autorregularse, señaló Raúl Espinosa Alonso, secretario general de la Sección 13 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
El dirigente sindical explicó que, aunque la medida entró en vigor este 3 de noviembre, el objetivo no es que los estudiantes simplemente dejen sus teléfonos por temor a una sanción, sino que comprendan por qué deben limitar su uso dentro de los planteles.
“Ahora necesitamos que sea el mismo alumno quien se autorregule, es decir, que el alumno no se esconda, que el alumno no esconda un dispositivo y que no se esconda para su utilización; ese es un proceso que va a llevar tiempo”, expresó.
Indicó que desde hace aproximadamente dos meses comenzaron a trabajar en la concientización de los padres de familia, a quienes consideran los principales aliados para lograr que esta disposición se cumpla sin generar conflictos entre estudiantes y docentes.
“La aplicación de la restricción representa un reto principalmente en secundaria, donde es más frecuente que los adolescentes acudan con teléfonos celulares, a diferencia de preescolar, donde prácticamente no existe esta problemática, y primaria, donde son pocos los alumnos que los llevan” dijo.
Advirtió que recurrir a estrategias como recoger los dispositivos a la entrada de los planteles, distribuirlos en cajas o realizar revisiones podría representar una carga administrativa adicional para los maestros.
“Esto es lo que queremos evitar, el reto es que algo que puede ser en este momento restrictivo se convierta en una autorregulación por parte del alumno y evitar la carga administrativa para los maestros”, sostuvo.
El secretario general señaló que la intención de la medida es recuperar la convivencia presencial entre los estudiantes, fomentar la lectura y evitar que las relaciones entre compañeros se limiten a interacciones virtuales, algunas de las cuales pueden tener consecuencias negativas para su formación.
Aseguró que durante el primer día de implementación no se registraron mayores dificultades en las escuelas que representa el sindicato, aunque insistió en que la colaboración de las familias será determinante para que la restricción se convierta gradualmente en un hábito entre los estudiantes.