Las becas para la Generación Monterrey 400 han marcado las vidas de sus beneficiados, de tal forma que tres décadas después sus efectos se siguen sintiendo.
Tal es el caso de Roy Blanco, quien nació con un problema en el corazón y durante sus primeros meses estuvo entre la vida y la muerte; mientras él permanecía en cuidados intensivos, su abuelo decidió inscribirlo en el programa impulsado por Grupo Multimedios, junto con el Tecnológico de Monterrey, Banorte y Farmacias Benavides.
Y aunque en ese momento nadie sabía qué iba a pasar con su salud, Roy resultó seleccionado para recibir uno de los apoyos académicos.
“Fue una lluvia de emociones, porque yo nací con una coartación de la aorta. Cuando me inscribieron al registro, yo estaba en una complicación de vida o muerte. Salimos sorteados, vieron el periódico, vieron todos los nombres y fue como: ‘Ganó, está en la lista, tiene una beca al 100 por ciento’”, relató.
La noticia llegó cuando Roy llevaba tres meses en cuidados intensivos, por lo que su familia incluso pensó en dejar la beca para que pudiera aprovecharla otro niño.
“Mi abuelo, que fue quien me inscribió y quien se dio cuenta de que había ganado, y mi madre dijeron: ‘Sé que ganamos, ahorita él está en cuidados intensivos, no sabemos si la vaya a librar. Suelten la beca y désela a alguien que sí tenga más probabilidad’”, compartió a la plataforma MILENIO-Multimedios.
Finalmente, Roy salió adelante y su familia decidió conservar aquella oportunidad. Sus padres son médicos y en ese momento estaban concentrados en la salud de su hijo, por lo que fue su abuelo quien tomó la decisión de inscribirlo.
“Mi abuelo fue el que tomó la batuta y dijo: ‘Yo me lo llevo, yo lo inscribo y vamos a ver qué pasa’”, dijo.
Pero recibir la beca también significaba un compromiso, pues Roy debía mantener un promedio mínimo de 85 para no perderla. Durante esos años también conoció a otros niños que habían recibido la beca y con quienes compartió parte de su formación.
“Era un compromiso tan fuerte de que no puedo perder esa beca, no puedo perder esa oportunidad que se me dio... Nos estuvimos conociendo porque éramos muchos, nos veíamos cada cierto tiempo. Ahorita ya nos seguimos frecuentando. Seguimos estando en redes sociales, seguimos al pendiente”, dijo.
Con el paso de los años, Roy estudió Comercio Internacional y se dedicó al área de logística. Pero además decidió emprender y actualmente cuenta con un proyecto relacionado con el café.
“Ahora distribuimos café, hacemos barras de café para eventos. Es un mix bastante interesante: vender camiones, trenes, fletes y ahora también vender experiencias y café de especialidad”, compartió.
nrm