Este martes la comunidad de San Juan de la Vega en Celaya celebró una vez más los tradicionales Truenos de San Juan, una práctica con más de 400 años de historia que combina devoción religiosa y detonaciones que sacuden calles y conciencias.
La celebración se realizó durante el martes de Carnaval, en la antesala de la Cuaresma, cuando miles de personas acudieron para cumplir promesas y rendir tributo a San Juan Bautista, aun cuando el gobierno municipal mantiene la prohibición de las quemas por los riesgos que implican.
Para los habitantes de los seis barrios de la localidad, la tradición no es un espectáculo, sino un acto de fe.
Los participantes detonan petardos artesanales amarrados a mazos de hierro que se golpean contra rieles de acero, provocando explosiones que hacen temblar el suelo y llenan el aire de estruendo.
Hasta antes del mediodía se registraron al menos cuatro personas lesionadas. El caso más grave fue el de un joven que recibió un golpe en la cabeza luego de que el mazo rebotara por la fuerza de la explosión.
Paramédicos de Protección Civil y Bomberos le brindaron atención inmediata. En la festividad, familias completas ofrecen alimentos de manera gratuita como parte de sus mandas religiosas.
A San Juan de la Vega acuden visitantes de distintos municipios de Guanajuato y de otros países, atraídos por una tradición que mezcla identidad, devoción y una costumbre que se resiste a desaparecer pese a ser peligrosa.