La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en Guanajuato cerró de manera preventiva el segundo cuerpo del tramo Silao-Irapuato de la carretera federal 45, luego del socavón registrado el pasado martes 19 de mayo, derivado del colapso de un drenaje municipal.
La directora general del Centro SICT Guanajuato, Irma Leticia González Sánchez, explicó que la decisión se tomó debido a que el otro cuerpo de la vialidad podría presentar condiciones similares, por lo que se determinó intervenir antes de que ocurriera otro hundimiento.
“No era cuestión de gasto; ni nosotros teníamos ahorita recurso previsto para este tipo de contingencias, ni ellos lo tenían, pero era una necesidad para prevenir que pudiera pasar lo mismo en el otro cuerpo y entonces sí hubiera algún accidente. Acordamos que eso se iba a hacer de inmediato”, declaró.
La funcionaria federal detalló que el socavón detectado inicialmente fue provocado por el colapso de un drenaje perteneciente al municipio de Silao, el cual ya no tenía continuidad ni conexión adecuada.
Durante las labores de reparación, trabajadores encontraron infraestructura subterránea como líneas de gas, agua potable, telefonía y fibra óptica, situación que obligó a realizar maniobras manuales para evitar daños mayores.
“Todo eso hizo que los trabajos se realizaran de manera manual para no perforar alguno de los tubos y hacer todavía más grave el problema”, señaló.
González Sánchez indicó que, tras reuniones entre autoridades estatales y municipales, se acordó intervenir de inmediato el segundo cuerpo de la carretera y efectuar los trabajos durante la noche para disminuir las afectaciones al tránsito vehicular.
El cierre comenzó desde las 9 de la noche del sábado y las labores continuaron durante el domingo. La SICT prevé que la circulación quede restablecida este lunes por la mañana.
“Esperemos que ya para el lunes en la mañana, que es la hora de mayor tráfico, esté reparado. Ya por la tarde podremos revisar con mayor claridad cómo avanzan los trabajos”, indicó la directora.
Agregó que por esta vialidad circulan diariamente alrededor de 40 mil vehículos, por lo que se buscó reducir al mínimo las molestias para automovilistas y transportistas.
Asimismo, adelantó que sostendrán reuniones con municipios cercanos a carreteras federales libres de peaje para revisar la infraestructura hidráulica y prevenir situaciones similares.
“Gracias a Dios no pasó a mayores, no hubo ningún incidente, ninguna desgracia y no se afectó ningún vehículo, mucho menos personas”, expresó.
Finalmente, pidió comprensión a los usuarios por las afectaciones derivadas de las obras y reiteró que los trabajos se realizan de manera preventiva para evitar riesgos mayores en una de las carreteras más transitadas del país.