El autobús de la ruta Tampico-Moscú se acerca a la colonia, va a cruzar por la carretera Tampico-Valles, y cuando quiere llegar se topan con el cierre de la calle de ingreso al sector; “Pues ¿qué pasó?”, dicen los vecinos.
Los elementos de Tránsito tenían cerradas las calles Sol y Tul, los accesos comunes para el transporte. “¿Qué pasó?”, expresan los ciudadanos, luego de ver a elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y Protección Civil.
El autobús hizo una vuelta de más para poder entrar a la colonia y al final lo logró, así que la gente pudo llegar a las cuadras cercanas a sus casas. En el Centro de Bienestar y Paz de la colonia Moscú, estaba todo el movimiento. La entrada y salida de personas, era más que evidente. La tranquilidad del sector se alteró.
El Centro de Bienestar y Paz de la colonia se volvió en punto estratégico, como siempre ha sido durante las inundaciones. Los ciudadanos se dieron cuenta que era un simulacro, un ejercicio para reaccionar en una zona que cada año se inunda. Nada más hay que recordar que el año pasado llegaron hasta funcionarios de Protección Civil Federal.
Las unidades intentaban ingresar, pero como el simulacro no contempló despejar las calles, ya que las unidades oficiales, los camiones de rescate y similares, no pudieron entrar con facilidad. Es un simulacro, hay cierto control; sin embargo, los hechos en tiempo real no dan tiempo a errores.
El simulacro siguió, el director de Protección Civil, José Antonio Marín, saludaba arriba de una unidad oficial. Recorría las calles de dicho sector hasta los puntos establecidos. Lo que no se acuerda el funcionario, es que en la inundación del año pasado la ayuda tenía que venir de burócratas a pie, que escucharán y atenderán la contingencia.
La movilización llegó desde la carretera Tampico-Valles hasta el final de la colonia, en la colindancia con el río Tamesí, un total de cuatro cuadras largas. Al avanzar por las rutas encharcadas por la lluvia de las últimas horas, generaron que los vecinos desde las puertas y ventanas se asomaban.
El ejercicio de prevención llegó hasta los límites de las calles cercanas a un brazo del río Tamesí, dónde todas las autoridades, desde Servicios Público, Protección Civil y hasta las fuerzas armadas, con la finalidad de instalar costaleras para contener la inundación.
Entre tanta gente que estaba participando en ese simulacro se estorbaban, de todas las dependencias, pero aún así lograron sacar a familia entre los elementos de Protección y hasta Voluntarios de la Zona Sur.
Al final, la intención de las autoridades es la prevención, sacando a familias en un ejercicio hipotético, pero que en el momento de una verdadera contingencia por inundación, batallan para sacar a las familias de un sector que está acostumbrado a las inundaciones.