Un tornado de tierra de varios metros de altura y una posterior granizada tomaron por sorpresa a los habitantes de Cuyoaco, municipio enclavado en la zona de los Valles Centrales, en Puebla.
La tarde del viernes 8 de mayo los vecinos del municipio y sus alrededores, que apenas rebasa los 20 mil habitantes, quedaron asombrados por la serie de eventos climatológicos que ocurrieron en un lapso menor de 60 minutos.
Dos videos publicados en redes sociales quedaron como prueba de la magnitud del primer fenómeno: un remolino que alcanzó la tierra y el suelo en cuestión de minutos, similares a los que suelen verse en las planicies de Estados Unidos, aunque en menor proporción.
Las grabaciones dieron muestra de la fuerza con la que el aire avanzó por varios kilómetros de la región, incluso cruzando por la autopista 129D (Amozoc-Virreyes) y la carretera federal a Teziutlán, lo que obligó a los automovilistas a detener su marcha para evitar situaciones de riesgo.
'¡Métase usté' porque ahí viene un tornado muy feo, doña!', se alcanzó a escuchar en uno de los videos que fueron tomados desde un taller mecánico mientras otras personas corren afuera del inmueble para apreciar el espectáculo natural.
Aunque el evento no dejó personas lesionadas o desaparecidas, elementos de la Coordinación General de Protección Civil y Gestión Integral de Riesgos zona Teziutlán realizaron recorridos de supervisión para brindar asistencia a la población.
Y es que sólo minutos después del tornado, lo que parecía un aguacero terminó en tormenta con granizo incluído, el cual alcanzó varias pulgadas de tamaño. Algunos bloques alcanzaron el tamaño de pelotas de ping-pong.
El gobierno estatal y el municipal de Cuyoaco activaron los protocolos de emergencia ya que algunas viviendas terminaron con daños en las láminas que servían como techo, mientras que algunos cultivos de hortalizas también se vieron afectados.
Cabe señalar que los torbellinos son comunes en esta zona de Puebla durante el primer semestre del año, pues son áreas planas donde el aire corre a gran velocidad, sumado a las lluvias constantes por su cercanía con las sierras Norte y Nororiental de Puebla, además de su cercanía al volcán Citlaltépetl.
BTO