Con esperanza, con rabia y hermandad, cerca de 15 mil mujeres salieron este domingo a las calles del centro de Guadalajara para conmemorar el 8M 2026.
Este Día Internacional de la Mujer, tuvo dos marchas: la separatista, con más de 5 mil 400 mujeres cerca del medio día y más tarde, más de 9 mil manifestantes se reunieron a las 16:00 horas en el Parque Morelos, desde donde avanzaron por Calzada Independencia y posteriormente por avenida Juárez acompañadas por pancartas y voces que gritaron historias de acoso, abuso y violencia.
"Este 8 de marzo salimos a las calles de Guadalajara para exigir que nuestras vidas valgan más que las cifras que las estadísticas se transforman en acciones concretas y que nunca ninguna mujer más sea víctima de violencia, desaparición o Feminicidio", expresaron asistentes.
Durante el recorrido, el morado y el verde pintaron la ciudad entre cantos, batucadas, danzas, abrazos y consignas de apoyo mutuo; mientras madres, jóvenes, niñas y niños caminaron con historias distintas, pero la misma exigencia:
"Cada una de nosotras ha pasado por ahí nuestras abuelas pasaron por ahí y para darles Voz a ellas y a las que todavía no lo saben hoy por hoy. Jalisco tiene los tres puntos más fuertes de trata en el país. Tenemos puerto Vallarta, Chapala y Guadalajara y ahora de cara al mundial tenemos una crisis bien fuerte", dijo Hitzi Solano.
"Para mí es importante porque quiero que ella sepa que puede exigir sus derechos y que ella puede exigir la justicia y que no por ser mujer no puede tener los derechos de alguien más, quiero que ella sepa que puede tener un apoyo conmigo y que puede exigir lo que ella tenga", dijo Mariana, que iba con su pequeña hija.
Tensión a las afueras del Museo de las Artes
A las 18:00 horas, el contingente llegó al andador “Palestina Libre” donde se dio lectura a un pliego petitorio dirigido a la ciudadanía, autoridades e instituciones para atender la violencia de género y las deudas históricas con las mujeres.
Aunque la jornada transcurrió en su mayor parte de manera pacífica, los momentos de mayor tensión se registraron en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara, donde comenzaron actos de iconoclasia con daños a cristales y puertas del recinto.
La situación escaló cuando desde el interior vigilantes lanzaron polvo químico con extintores hacia las manifestantes, lo que provocó confrontaciones.
Policías de Guadalajara y estatales intervinieron mientras más mujeres policías arribaron al lugar para contener la situación.
Las mujeres ya no callan
Con los ánimos encendidos, fueron las propias organizadoras y manifestantes quienes llamaron a recuperar la calma y continuar con el sentido de la movilización.
Poco a poco la tensión disminuyó con tres policías de Guadalajara lesionadas, dos por irritación ocular por posible gas pimienta y otra más con golpes, ninguna de gravedad.
Así, entre orgullo y resistencia, Guadalajara vivió este 8 de marzo una jornada que mezcló dolor, conciencia y la fuerza colectiva de quienes se niegan a callar.
JVO