Con sombrero en mano, teléfonos celulares listos para la fotografía y un marcado ambiente festivo, familias y visitantes comenzaron a concentrarse desde temprana hora en la Plaza Principal de la cabecera municipal de San Pedro Tlaquepaque para vivir su tradicional jornada patria.
En este municipio, la conmemoración de la Independencia de México mantiene una particularidad histórica: su celebración oficial se realiza días después del tradicional 15 de septiembre.
Ante 50 mil Laura Imelda encabeza la arenga
Fue a las 21:50 horas, después de los honores a la bandera, cuando cadetes de la XV Zona Militar entregaron el lábaro patrio a la presidenta municipal, Laura Imelda quien salió al balcón de la Presidencia Municipal, donde fue recibida por una multitud que acompañó cada una de sus arengas.
“¡Viva nuestra Independencia!, ¡Viva Miguel Hidalgo y Costilla!, ¡Viva Josefa Ortiz Téllez Girón!, ¡Viva Ignacio Allende!, ¡Viva Leona Vicario!, ¡Viva José María Morelos y Pavón!, ¡Viva la Capitana Manuela Medina!, ¡Viva Vicente Guerrero!, ¡Viva la heroína ilustre de Jalisco, Rita Pérez Jiménez!”.
El entusiasmo aumentó cuando la presidenta municipal también hizo sonar la voz de Tlaquepaque al incluir en sus arengas a los héroes anónimos, la justicia social, la honestidad, el bienestar, la esperanza y la paz, pero sobre todo el derecho humano al agua.
¡Viva el derecho al agua limpia y segura!, ¡Viva la dignidad de Tlaquepaque!, ¡Vivan todas las colonias de Tlaquepaque!, ¡Vivan las y los artesanos!, ¡Viva San Pedro Tlaquepaque!, ¡Viva México!, ¡Viva México!, ¡Viva México!”.
Una tradición de más de 100 años que une a los tlaquepaquenses
De acuerdo con los registros locales, esta costumbre se remonta al año de 1870 y continúa siendo un sello distintivo de la identidad tapatía.
Más allá de la particularidad del calendario, el corazón del Pueblo Mágico se convirtió en un concurrido punto de encuentro para quienes acudieron a pasear, disfrutar de la gastronomía y sumergirse en la festividad.
Entre la concurrencia destacó la presencia de turistas internacionales, como Marta, quien viajó desde el estado de California para presenciar por primera vez este evento.
"Todo el ambiente que hay, la seguridad sobre todo, es muy perfecto. Siempre tienen muy buena organización y está perfecto", compartió la visitante, quien llegó de forma independiente al festejo para reconectar con sus raíces culturales.
La convocatoria también atrajo a habitantes de municipios colindantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Luis Alberto Oropeza, quien acudió en compañía de su familia desde Tonalá, optó por Tlaquepaque para experimentar una alternativa distinta de conmemoración.
"Sí, esta vez es la primera que venimos al Grito, pero ya habíamos venido en otras ocasiones y es muy bonito el evento que hacen. Hasta ahorita yo he estado viendo que todo está bien organizado", comentó Oropeza durante el recorrido por el centro histórico.
El flujo constante de asistentes generó una importante derrama económica para los comercios locales y los puestos semifijos instalados en los alrededores del primer cuadro municipal.
Para comerciantes como Manuel Miranda, cuya familia resguarda desde hace más de cinco décadas la elaboración tradicional de cremitas con rompope y jericallas, la festividad representa un periodo clave para la economía familiar y el contacto con la comunidad.
"Para mí es tranquilo porque es postre lo que hago, pero sí es buen movimiento. Si te fijas, ya casi acabamos, gracias a Dios, y ni siquiera ha empezado bien el evento", explicó el comerciante.
Entre platillos típicos, música en vivo y la asistencia de varias generaciones, San Pedro Tlaquepaque consolidó una edición más de su histórica Fiesta de Independencia, reanimando las calles y la actividad comercial de la cabecera municipal.
CH