Carlos López, de 55 años, nació en la Ciudad de México; empezó en el oficio de taquero cuando apenas cursaba la secundaria.
Su gusto por la comida y la atención al cliente lo llevó a "La Bajadita", donde trabajó junto a sus abuelos, fundadores del lugar. Su esfuerzo lo llevó a asumir el mando de la tercera generación del negocio y, más tarde, a abrir su propio local en la alcaldía Álvaro Obregón.
“Él empezó a trabajar ahí, de mesero, y luego atendiendo a clientes y eso; pero ya después tomó el camino de hacer su propio negocio, y ya después volvió a regresar a trabajar al lugar donde él empezó.”, contó a MILENIO Adrián Hernández, primo de Carlos.
La trágica explosión de un tanque de gas LP frenó de golpe la historia de un hombre dedicado por entero al servicio de la colonia Olivar del Conde. Hoy, fuera de su casa, se llevan a cabo los servicios funerarios para después sepultarlo en la misma alcaldía, que lo vio crecer.
“Tantos y tantos recuerdos que vivimos juntos. Que lo recuerden siempre, en todo momento, alegre, contento y siempre con su sonrisa, siempre sonriente saludando a la gente.”, destacó tu primo.
La explosión dejó dos personas perdieron la vida y ocho lesionados que se encuentran en distintos hospitales luchando por sobrevivir.
Tal es el caso de Iván y Dorian, padre e hijo, de 44 y 20 años de edad, respectivamente. La explosión ocurrida a espaldas de su casa les provocó fracturas y severas lesiones en órganos y cabeza que hoy los mantienen en terapia intensiva.
“Tiene doble fractura y tiene una fuerte hemorragia, entonces por lo mismo mi tío está entubado.”, destacó Cristian, sobrino de Iván
“Esperar a que él reaccione. Lo importante es que él reaccione; le estamos dando los medicamentos, también el suero, y estamos esperando a que realmente reaccione con lo mismo.”, contó Luz, novia de Dorian.
En el lugar de los hechos se mantiene la presencia policial, mientras las autoridades realizan labores de apuntalamiento y remoción de escombros. Además ofrecen comida para las personas afectadas.