Diego Ángel “N” fue vinculado a proceso penal tras considerar fundadas las pruebas presentadas por la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGEG) que lo señalan como presunto responsable de violencia familiar y feminicidio en grado de tentativa contra cuatro mujeres de su propia familia, entre ellas una niña.
Como medida cautelar, la autoridad judicial ordenó la prisión preventiva del imputado, argumentando la gravedad de la agresión y el peligro inminente que su libertad representaría para las víctimas.
El ataque en San José de Pinos
De acuerdo con las investigaciones integradas en la carpeta de la FGEG, la agresión del 17 de junio de 2026 representó el punto más fuerte de un patrón sistemático de violencia desencadenado días antes en una vivienda situada en la comunidad de San José de Pinos, en Guanajuato capital.
El hombre rodeó el inmueble durante la noche, provocando incendios en los accesos principales para evitar que las ocupantes salieran. Saboteó la instalación eléctrica del hogar para mantener a la familia a oscuras e infundir terror.
Por la mañana, abordó a las víctimas en las zonas comunes y roció con líquido inflamable a dos de ellas, amenazándolas con encenderles fuego con un encendedor. La agresión letal fue frustrada cuando una de las mujeres enfrentó físicamente a Diego Ángel “N”, logrando arrebatarle el encendedor y contenerlo.
Posteriormente, la mujer que intervino fue obligada a retirarse del sitio junto al agresor bajo intimidación directa.
La agresión del 15 de junio
Las indagatorias del Ministerio Público revelaron que el hecho principal estuvo precedido por otro episodio violento acontecido la noche del 15 de junio en la misma residencia y frente a un menor de edad, hijo del imputado.
Durante una discusión, el acusado vertió sustancias inflamables en una de las recámaras con la intención manifestada de consumir la casa en llamas.
Horas más tarde, regresó a la propiedad portando un arma punzocortante con la que arremetió físicamente contra las tres mujeres presentes.
Este primer ataque dejó saldo de una mujer lesionada en las extremidades superiores, además de severos destrozos estructurales en los muros del domicilio.
Proceso penal y medidas de protección
Ante la persistencia de las conductas delictivas y la peligro, la Fiscalía solicitó y obtuvo una orden de aprehensión que culminó con la captura de Diego Ángel “N”.
Durante la audiencia inicial, el juez decretó un periodo determinado para el desarrollo de la investigación complementaria, intervalo en el que ambas partes aportarán mayores elementos probatorios.
Por la naturaleza de los delitos imputados y la necesidad de salvaguardar la integridad de las agredidas, el sospechoso permanecerá recluido en el centro penitenciario correspondiente durante todo el proceso.