Imagina que un día encuentras un pequeño tlacuache, un ave o una culebra que necesita ayuda. No puede regresar todavía al bosque porque está lastimado o necesita recuperar sus fuerzas. Entonces comienza una aventura para que pueda volver a su hogar.
Eso ocurrió con 23 animales silvestres que fueron atendidos en Pachuca y que, después de recuperarse, finalmente regresaron a su hábitat natural. Con esta liberación, ya son 105 ejemplares que han vuelto a la naturaleza durante 2026.
Entre los nuevos viajeros estuvieron nueve tlacuaches, cuatro cincuates, dos cernícalos, dos cascabeles y dos pájaros carpinteros. También regresaron un milano, un cacomixtle, un búho y una culebra.
Antes de abrirles nuevamente la puerta de la naturaleza, los animales recibieron cuidados y atención especializada en la Unidad de Rescate, Rehabilitación y Reubicación de Fauna Silvestre de Pachuca. Cada uno fue atendido de acuerdo con lo que necesitaba para recuperar sus condiciones y poder vivir por su cuenta.
La misión no terminó cuando los animales estuvieron sanos. También fue necesario encontrar el momento y el lugar adecuados para que pudieran regresar a su entorno natural, donde tendrán que volver a hacer lo que hacen los animales silvestres: buscar alimento, refugio y un lugar donde vivir.
En esta aventura participaron especialistas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Reserva de la Biósfera de Metztitlán y las direcciones de Ecología de Atotonilco El Grande y Eloxochitlán.
Cada uno de los 23 animales tomó nuevamente su camino en la naturaleza. Y mientras ellos regresaban a su hogar, la Unidad de Rescate continuó con su tarea de cuidar a otros ejemplares que todavía necesitan ayuda antes de poder emprender su propio regreso.