Hablar por teléfono mientras caminas de un lado a otro puede parecer una simple costumbre, pero este comportamiento plantea una pregunta interesante: ¿por qué algunas personas necesitan moverse cuando conversan, incluso si nadie puede verlas?
La explicación podría estar relacionada con la manera en que el cuerpo acompaña el pensamiento y la comunicación.
Aunque no existe una explicación única para todas las personas que lo hacen, diversas investigaciones sobre psicología y lenguaje han encontrado que los movimientos corporales, especialmente los gestos, pueden cumplir una función durante una conversación. Esto significa que movernos mientras hablamos no necesariamente es un hábito sin sentido.
¿Por qué algunas personas caminan mientras hablan por teléfono?
Una de las claves está en la relación entre los movimientos del cuerpo y la producción del lenguaje. Al conversar, las personas no solo eligen palabras: también organizan ideas, recuerdan información y construyen respuestas. Los gestos pueden acompañar estos procesos mentales.
Una investigación publicada en 2007 en la revista académica Journal of Memory and Language, encabezada por Janet Bavelas y sus colaboradores, analizó los gestos durante conversaciones cara a cara, llamadas telefónicas y monólogos grabados.
Entre sus hallazgos, los investigadores observaron que las personas gesticulaban más durante los diálogos telefónicos que cuando hablaban solas frente a una grabadora.
El resultado es relevante porque muestra que los gestos no desaparecen cuando el interlocutor no puede verlos. Sin embargo, el estudio analizó movimientos gestuales, no específicamente el hábito de caminar de un lado a otro.
El movimiento también puede acompañar al pensamiento
La relación entre movimiento y lenguaje aparece en otras investigaciones. En un estudio publicado en 2012, Susan Wagner Cook, Terina Kuang Yi Yip y Susan Goldin-Meadow examinaron cómo los gestos relacionados con una explicación podían influir en el recuerdo de la información.
Los resultados mostraron que los gestos con significado podían favorecer el recuerdo frente a movimientos sin relación con lo explicado o a la ausencia de movimientos. Estos hallazgos contribuyen a entender por qué el cuerpo puede participar en tareas que parecen exclusivamente mentales.
En 2013, Goldin-Meadow y Martha Wagner Alibali también revisaron investigaciones sobre la relación entre los gestos, el pensamiento y el lenguaje en Annual Review of Psychology. Su trabajo destacó que los movimientos no solo acompañan la comunicación, sino que también pueden intervenir en los procesos cognitivos.
Estos estudios ayudan a comprender el fenómeno, aunque no permiten afirmar que caminar durante una llamada mejore siempre la concentración o la memoria.
¿Caminar mientras hablas significa que estás nervioso?
No necesariamente. El hecho de caminar durante una llamada, por sí solo, no permite determinar si alguien está nervioso, ansioso, concentrado o simplemente acostumbrado a moverse mientras conversa.
La situación también puede depender del contexto: algunas personas caminan porque están acostumbradas a hacerlo mientras piensan; otras se mueven durante conversaciones largas o cuando necesitan encontrar las palabras adecuadas. No obstante, estas posibilidades no deben confundirse con explicaciones clínicas demostradas para cada individuo.
La conclusión más prudente es que caminar mientras hablas por teléfono puede formar parte de la manera en que acompañas una conversación con movimientos corporales, pero no existe evidencia suficiente para atribuir este comportamiento a una sola causa.
La próxima vez que notes que caminas de un lado a otro durante una llamada, puedes observar en qué situaciones ocurre. Esa conducta, por sí sola, no revela un rasgo de personalidad ni constituye una señal automática de un problema psicológico.
JCM