Reutilizar la ropa del gimnasio puede parecer una práctica inofensiva para ahorrar tiempo o porque la prenda "todavía no huele". Sin embargo, especialistas advierten que volver a usarla sin lavarla favorece la acumulación de bacterias y hongos que pueden provocar irritaciones, brotes de acné e incluso infecciones en la piel.
De acuerdo con la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, después de hacer ejercicio la ropa absorbe sudor, grasa natural de la piel y células muertas, creando un ambiente ideal para que estos microorganismos se multipliquen si las prendas no se lavan.
Bacterias, hongos y acné: las consecuencias de reutilizar la ropa deportiva
La dependencia explica que el uso continuo de ropa deportiva sin lavar puede dañar la barrera natural de la piel, lo que aumenta el riesgo de irritación y otros problemas dermatológicos.
Además, la acumulación de aceites naturales y residuos puede obstruir los poros y favorecer la aparición de brotes de acné, especialmente en zonas donde la ropa permanece más ajustada al cuerpo, como:
- Pecho.
- Espalda.
- Axilas.
- Cuello.
A esto se suma que los ambientes cálidos y húmedos son propicios para el crecimiento de hongos, por lo que reutilizar prendas sudadas incrementa la probabilidad de desarrollar este tipo de infecciones.
Y aunque el mal olor suele ser lo primero que se nota, las autoridades sanitarias recuerdan que el sudor por sí solo prácticamente no tiene olor. Ese aroma aparece cuando las bacterias descomponen el sudor y los residuos que permanecen en la piel y en la ropa.
¿Cómo evitar bacterias y hongos en la ropa del gimnasio?
Si acostumbras entrenar varios días seguidos con la misma playera, short, leggings o top deportivo, quizá sea momento de cambiar ese hábito. Para reducir el riesgo de problemas en la piel, los especialistas recomiendan:
- Lavar la ropa deportiva después de cada uso.
- No guardar las prendas húmedas dentro de la mochila.
- Dejar que la ropa se ventile si no puede lavarse de inmediato.
- Ducharse al terminar la rutina de ejercicio.
- Cambiarse por ropa limpia después de entrenar.
Aunque volver a usar la misma ropa deportiva pueda parecer un detalle menor, hacerlo de forma habitual aumenta las posibilidades de desarrollar irritaciones, brotes de acné o infecciones por hongos. Lavar las prendas después de cada entrenamiento sigue siendo una de las medidas más sencillas para cuidar la salud de la piel y evitar que bacterias y malos olores se conviertan en un problema.
JCM