Durante los días de calor, bajar la temperatura del aire acondicionado hasta los 18 grados puede parecer una solución para refrescar rápidamente una habitación; sin embargo, esta práctica puede provocar un mayor consumo de electricidad.
El uso de estos equipos tiene un impacto importante en la demanda de energía durante el verano. Por ello, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), junto con autoridades del sector energético, ha emitido una serie de recomendaciones para utilizarlos de manera más eficiente.
Entre ellas se encuentra prestar atención a la temperatura seleccionada en el termostato, pues mantener el aire acondicionado en niveles demasiado bajos puede representar un gasto de energía innecesario.
¿A qué temperatura recomienda CFE poner el aire acondicionado?
En su campaña nacional de consumo eficiente y responsable de energía, la CFE recomienda ajustar la temperatura del aire acondicionado a no menos de 23 grados Celsius.
La recomendación forma parte de las medidas difundidas por la Secretaría de Energía, la CFE y la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee) ante el incremento en la demanda eléctrica registrado durante las olas de calor.
De acuerdo con la CFE, durante el verano se registra un aumento considerable en la demanda de electricidad, principalmente por el uso simultáneo de aparatos para refrescar los hogares junto con otros electrodomésticos.
El organismo señala que este incremento es especialmente relevante entre las 18:30 horas y la 1:00 de la madrugada, por lo que hizo un llamado a realizar un consumo eficiente y responsable de electricidad.
Así, en lugar de colocar el aire acondicionado a 18 grados, la recomendación de CFE es no bajar de los 23 grados y mantener cerradas puertas y ventanas para impedir la entrada de aire caliente.
¿Poner el aire acondicionado a 18 grados hace que enfríe más rápido?
Aunque puede parecer lógico colocar el termostato en la temperatura mínima para intentar enfriar más rápido una habitación, hacerlo no significa necesariamente que el equipo conseguirá el objetivo en menos tiempo.
La Conuee ha advertido que uno de los errores comunes es seleccionar una temperatura inferior a la que realmente se desea alcanzar bajo la idea de que esto acelerará el enfriamiento.
De acuerdo con el organismo especializado en eficiencia energética, esta práctica no consigue que el espacio se enfríe más rápido y, por el contrario, incrementa el consumo de electricidad al mantener trabajando el equipo para alcanzar una temperatura más baja.
La Conuee ha recomendado utilizar el termostato entre 24 y 26 grados Celsius durante las temporadas de calor. Además, señala que por cada grado que se disminuye la temperatura puede consumirse entre 5 y 8 por ciento más energía.
De esta manera, colocar el aire acondicionado a 18 grados puede representar un consumo considerablemente mayor que mantenerlo dentro de los niveles recomendados.
jk