'Adriana Tristeza'

Teatro

'Adriana Tristeza' aborda la historia real de Adriana Ruiz Muñiz, que trabajaba como edecán para el equipo de futbol Xolos de Tijuana y que fue secuestrada por el crimen organizado

Adriana Tristeza
Jaime Chabaud Magnus
Ciudad de México /
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En un cuento incluido en uno de sus libros teóricos, el gran director inglés Peter Brook, amén de obsequiarnos las razones profundas de por qué Dios creó el teatro, relata cómo los dramaturgos, actores, directores y creativos perdían mucho tiempo discutiendo acerca de quién era el más importante porque su trabajo los satisfacía cada vez menos. Luego de que Dios garabateara en un papel su primera y última palabra ante la petición de ayuda de los humanos, estos reaccionaron de manera airada cuando un ángel anunció que el mensaje divino decía solamente “interés”. Algunos miles de años después, un grupo de teatro descubrió la referencia en un antiguo documento sánscrito y la reflexión fue otra: había que interesarse para transmitir las preguntas esenciales del ser y de las leyes divinas o bien para entender lo que es justo para la humanidad o simplemente entretener.

Para la directora Tania Ángeles Begún, el “interés” está cifrado en encontrar lo que es más justo o injusto para la humanidad y no le despeina acudir a los discursos directos y la denuncia sin filtro para conseguirlo. Adriana Tristeza de Alejandro Román (fragmento de Ánima sola, Premio Rascón Banda 2010), con potente interpretación de Yazmín Jáuregui, aborda la historia real de Adriana Ruiz Muñiz que trabajaba como edecán para el equipo de futbol Xolos de Tijuana y que fue secuestrada, ultrajada, torturada y descuartizada por el crimen organizado para terminar en un basurero de esa ciudad fronteriza. Ángeles Begún apuesta con Jáuregui por un trabajo de alto voltaje actoral que roza por momentos el tono melodramático sin caer del todo, que estruja a los espectadores poniéndolos contra las cuerdas porque es imposible no conmoverse. La música original de Alexis Joshua Prado, la iluminación de Karla Martínez y el espacio de la propia directora suman estupendamente al devenir de esta brutal historia, a diferencia del audiovisual de Juan Pablo Rivas que a ratos contribuye y a ratos ilustra. La asistencia de producción es de Ginebra Loz y la imagen de Sonia Flores. Cuando la encuentren anunciada en cartelera, lectores, corran a verla.


Traspunte

En busca de un nuevo escenario

Adriana Tristeza estuvo en cartelera en la bella Sala Julián Carrillo de Radio UNAM todos los martes de septiembre y el equipo de Happy Films y Yazmin Agency y buscan hacer otra temporada.


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